En un clima social cargado por la retórica anti-derechos del oficialismo, la comunidad LGTB+ continúa en una situación de vulnerabilidad extrema y abandono estatal. Mientras el Gobierno Nacional mantiene su política de desfinanciamiento y desmantelamiento de organismos dedicados a la diversidad, las organizaciones denuncian que la violencia no cesa.
La agenda de derechos y violencias es una constante: la falta de una voz oficial que defienda a la comunidad, y los constantes ataques ideológicos, crean un caldo de cultivo para la discriminación y los crímenes de odio. Recordamos que el Gobierno incluso se negó a apoyar la Marcha del Orgullo en una acción previa, demostrando un claro desinterés en la protección de las minorías ([Fuente de contexto: Infobae]). El “no hay plata” de Milei significa que no hay protección para la vida de las personas diversas.