
China, el país con el mayor número de soldados en servicio activo, dio un paso más en la carrera armamentista global. Investigadores de la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa desarrollaron un nuevo sistema de láser de combate bautizado Crazy Li, diseñado para ser utilizado en drones pequeños y que promete cambiar las reglas de la guerra moderna.
Cómo funciona Crazy Li
El dispositivo permite que aviones no tripulados emitan láseres de alta potencia con la capacidad de cortar metal, provocar ceguera y deshabilitar equipos electrónicos. La innovación radica en que los drones no necesitan cargar con generadores pesados: en cambio, redirigen rayos láser emitidos desde tierra, incrementando su potencia hasta 30 kW o más.
Este sistema se apoya en un complejo conjunto de tubos telescópicos y espejos reflectantes de alta precisión, que permiten sincronizar la energía entre la base terrestre y el dron. Además, incorpora tecnología avanzada de aislamiento de vibraciones y sistemas ópticos que garantizan la estabilidad y precisión del haz en pleno vuelo.
Ventajas estratégicas
Entre sus puntos más innovadores, Crazy Li puede coordinarse con plataformas inteligentes y desplegarse en enjambres de drones, lo que abre la posibilidad de ataques rápidos, quirúrgicos y devastadores.
El diseño supera obstáculos físicos, alcanza puntos estratégicos ocultos y elimina uno de los principales problemas de las armas láser: el peso del equipo de generación de energía.
Implicancias militares
Si las pruebas continúan siendo exitosas y se aplican en un campo de batalla real, esta tecnología podría transformar las tácticas de combate modernas. Entre sus ventajas, se destacan:
- Ataques casi instantáneos contra objetivos críticos.
- Reducción de costos al eliminar la necesidad de municiones tradicionales.
- Mayor sostenibilidad operativa, al usar energía en lugar de proyectiles.
De confirmarse su efectividad, Crazy Li podría alterar de manera significativa el equilibrio del poder militar mundial, consolidando a China como uno de los líderes en la carrera tecnológica bélica.