El 2026 arrancó con un hecho desgarrador en la provincia de Río Negro. En la localidad de Chimpay, una pareja de adolescentes de 16 y 17 años sufrió un violento accidente de tránsito: el auto en el que viajaban volcó, cayó a un canal de riego y su hijo de apenas un año perdió la vida.
Según se informó, el siniestro ocurrió minutos después de las seis de la mañana, en la intersección de 9 de Julio Norte y Los Claveles, cuando el Renault Sandero en el que se trasladaban despistó por causas que aún se investigan. El vehículo terminó dado vuelta dentro del canal.
Los jóvenes lograron salir por sus propios medios, pero el bebé quedó atrapado en el interior. Pese al rápido arribo de la Policía y luego de los bomberos voluntarios, el niño no pudo ser localizado en un primer momento. Minutos más tarde, una vecina alertó sobre un cuerpo que flotaba a unos 300 metros del lugar del vuelco.
El bebé fue rescatado y trasladado de urgencia al hospital, donde se le practicaron maniobras de reanimación. Sin embargo, los médicos confirmaron su fallecimiento, desatando una profunda conmoción en la comunidad.
La causa quedó en manos del fiscal Daniel Zornitta y fue caratulada como “homicidio culposo en accidente de tránsito”. El padre del niño fue sometido a un análisis de sangre para determinar si había consumido alcohol o drogas, mientras que el vehículo fue secuestrado y se analizan cámaras de seguridad para reconstruir lo ocurrido.
Una tragedia evitable que vuelve a poner en foco la inseguridad vial y el drama que golpea, una vez más, a una familia entera.