La crisis yerbatera en Misiones se agrava y pone en riesgo el abastecimiento de yerba mate en todo el país. Productores anunciaron que paralizarán la cosecha si no mejora de manera urgente el precio que reciben por la hoja verde, hoy muy por debajo de sus costos.
La decisión se tomó en una asamblea realizada en Campo Viera, donde se resolvió exigir que el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) recupere su rol regulador. Si en 14 días no hay respuestas, el cese de la cosecha será por tiempo indefinido.
Actualmente, los productores cobran entre $250 y $300 por kilo, cuando históricamente el valor rondaba los $700 al cambio actual. Esta caída se profundizó tras la desregulación impulsada por el Gobierno nacional, que quitó al INYM la facultad de fijar precios mínimos.
Misiones produce el 70% de la yerba mate argentina, por lo que la medida podría impactar en las góndolas en los próximos meses. Desde el propio organismo admitieron que están “con las manos atadas”, mientras el Ejecutivo mantiene silencio.
Ante el avance de la crisis, la Legislatura misionera convocó a una reunión de urgencia y calificó la situación como “crítica”. Sin embargo, no participaron representantes de La Libertad Avanza, el espacio que respaldó las medidas que hoy golpean de lleno a la economía regional.
La yerba mate, símbolo del consumo diario de millones de argentinos, vuelve a quedar atrapada en un esquema de desregulación, ajuste y abandono estatal que amenaza con dejar sin sustento a los productores y sin producto a los consumidores.