Operativo policial por el UPD para prevenir disturbios

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El Gobierno de la provincia de Buenos Aires activará este viernes un amplio operativo policial para controlar los festejos del llamado “Último Primer Día” (UPD), la celebración que realizan miles de estudiantes secundarios antes de iniciar su último año escolar y que en los últimos años generó polémicas por disturbios, consumo excesivo de alcohol y desmanes en la vía pública.

Según confirmaron desde el Ministerio de Seguridad bonaerense, el dispositivo contará con la participación de efectivos de las 16 Superintendencias de Seguridad Regionales y funcionará entre las 00:00 y las 08:00 horas, con patrullajes, controles preventivos y presencia policial en zonas donde habitualmente se concentran los estudiantes.

La orden de servicio establece que se afectará el máximo de personal y recursos disponibles, con agentes uniformados, chalecos antibalas y móviles identificables recorriendo las jurisdicciones. El objetivo oficial es disuadir delitos, evitar ruidos molestos, prevenir vandalismo y frenar posibles cortes de calle o uso de pirotecnia, conductas que se repiten cada año durante estos festejos.

El operativo comenzará en la noche del viernes y se extenderá durante la madrugada del sábado, momento en el que suelen realizarse las reuniones masivas organizadas por estudiantes a través de redes sociales.

Desde la cartera de Seguridad remarcaron que los jefes de patrullas y responsables de las dependencias deberán supervisar personalmente los operativos en sus zonas, mientras que el incumplimiento de estas directivas podría derivar en sanciones disciplinarias.

Un festejo cada vez más masivo

El UPD se consolidó en los últimos años como una especie de ritual de despedida del secundario. Miles de adolescentes pasan la noche anterior al inicio de clases reunidos con compañeros, generalmente con música, disfraces y consumo de alcohol, para luego ingresar a la escuela sin haber dormido.

Las autoridades educativas y policiales advierten que esta dinámica puede derivar en situaciones de riesgo, especialmente por intoxicaciones alcohólicas o disturbios en la vía pública.

Por eso, además del despliegue policial, se recomienda que familias, escuelas y municipios coordinen medidas de cuidado, con presencia de adultos responsables y protocolos para actuar ante emergencias.

La mirada de especialistas

La especialista en adolescencia Charo Maroño explicó que el fenómeno del UPD puede interpretarse como un rito de paso para los jóvenes, que simboliza el cierre de una etapa importante de sus vidas.

“Los chicos lo viven con mucha intensidad. Es una especie de ritual de finalización e iniciación a lo que viene”, señaló. Sin embargo, advirtió que el principal problema es el consumo descontrolado de alcohol sin la presencia de adultos.

En ese sentido, sostuvo que prohibir el festejo no suele ser efectivo y planteó que la mejor alternativa es organizarlo con una red de cuidado que incluya a familias y escuelas.

Mientras tanto, la Policía Bonaerense se prepara para una madrugada intensa: miles de estudiantes celebrarán su último primer día y las autoridades buscan evitar que el festejo vuelva a terminar en caos.

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