Con los salarios por el piso y los hospitales universitarios desfinanciados, el frente gremial le planta cara al ajuste salvaje. “El presente es malo y el futuro no existe”, advierten desde las bases. ¿Quieren una Argentina para pocos?
El silencio de las aulas hoy no es paz, es el grito de una universidad que se desangra. Mientras en la Rosada se regocijan con planillas de Excel que no cierran sin dejar a la gente afuera, más de 60 universidades nacionales estallaron en un paro total. No es solo una medida de fuerza; es un acto de supervivencia contra un Gobierno que decidió que la educación pública es un “gasto” prescindible.
Salarios de miseria: ¿Quién puede enseñar con 140 lucas?
La crueldad del modelo libertario tiene números que asustan. Emiliano Cagnacci, titular de ADUBA, rompió el cerco mediático y expuso la radiografía del hambre docente: un pibe que recién empieza en la docencia universitaria cobra la vergonzosa suma de $140.000. Sí, leíste bien: menos que una canasta básica de indigencia para quienes tienen que formar a los profesionales del mañana.
“Nuestro salario está retrasado un 40% frente a la inflación. No hay paritarias desde 2024. Nos están empujando al abismo”, denunció Cagnacci con la fuerza de quien ve cómo destruyen décadas de movilidad social ascendente.
El ataque a la salud: Hospitales sin insumos y partidas recortadas
Pero el ensañamiento no termina en el aula. El ajuste llegó a los Hospitales Universitarios, esos que atienden al pueblo trabajador. El presupuesto para el área de salud sufrió un hachazo del 30% respecto al año pasado. Mientras el Gobierno se llena la boca hablando de “libertad”, le quita los recursos a los médicos y enfermeros que sostienen la salud pública a puro pulmón.
Sin diálogo y con la soberbia al palo
Desde que Javier Milei se sentó en el sillón de Rivadavia, la orden fue clara: billetera cerrada y oídos sordos. No hay mesas de negociación, no hay respeto por los convenios colectivos y, mucho menos, sensibilidad social. Es la democracia de la exclusión, donde el que piensa distinto o reclama lo justo es tratado como un enemigo.
Se viene el estallido: ¿Hacia una nueva Marcha Federal?
La paciencia se agotó. El próximo 27 de marzo, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) se reunirá en La Pampa y el clima huele a rebelión. En los pasillos de las facultades ya se siente el rugido de una nueva Marcha Federal Universitaria que promete hacer temblar los cimientos de la Casa Rosada.
El peronismo universitario lo tiene claro: la universidad no se vende, se defiende. Porque si no hay presupuesto para los hijos de los trabajadores, no habrá paz para los que ajustan desde el privilegio de un despacho refrigerado.