El Jefe de Gabinete, que se cansó de dar lecciones de moral desde el atril mientras el pueblo se caga de hambre, ahora tiembla ante la Justicia. Entre viajes de lujo a Punta del Este, vuelos privados pagados por “amigos” y departamentos en Caballito que no cierran, el vocero del ajuste contrató a un penalista de peso para intentar zafar de Comodoro Py.
DE LAS CONFERENCIAS AL BANQUILLO DE LOS ACUSADOS
Se acabó el tiempo de las frases cancheras y el “fin” para Manuel Adorni. El hombre que personifica la crueldad del ajuste de Javier Milei ya no camina con la misma seguridad por los pasillos de la Casa Rosada. La realidad, esa que ellos intentan ocultar con planillas de Excel dibujadas, le explotó en la cara: ya tiene abogado penalista para defenderse en las causas por enriquecimiento ilícito.
Mientras el Gobierno ajusta a los jubilados y destruye el consumo popular, su Jefe de Gabinete no puede explicar cómo pasó de ser un tuitero a un magnate con propiedades y viajes en jets privados. El especialista elegido para evitarle el “traje a rayas” es Matías Ledesma, un hombre que sabe moverse en las cloacas de Comodoro Py.
LOS NÚMEROS QUE NO CIERRAN: ¿PRÉSTAMOS FANTASMAS?
La Justicia puso la lupa sobre el escandaloso patrimonio del funcionario. La mira está puesta en un departamento en el barrio de Caballito, valuado en 230 mil dólares. Lo más insólito —y que huele a maniobra burda— es el origen de los fondos: Adorni declaró que parte del dinero fue un “préstamo” de dos mujeres, entre ellas una jubilada que, al ser consultada por la prensa, ¡dijo que ni siquiera lo conocía!
ESCÁNDALO TOTAL: El miércoles 8 de abril, la escribana que intervino en la operación, Adriana Mónica Nechevenko, deberá declarar ante el fiscal Gerardo Pollicita. ¿Se animará a sostener el relato oficial o se caerá la careta del “liberalismo transparente”?
PUNTA DEL ESTE Y NUEVA YORK: LA CASTA SE VA DE VIAJE
Pero el enriquecimiento no es el único frente que tiene aterrado al “ex” vocero. El juez Ariel Lijo lo investiga por sus vacaciones VIP en Punta del Este en un avión privado que habría sido pagado por un periodista amigo, Marcelo Grandio. ¿Dádivas? ¿Devolución de favores con la pauta oficial?
A esto se le suma el uso del avión presidencial para llevar a su esposa, Bettina Angeletti, a Nueva York. Mientras a los argentinos les piden “sacrificio”, Adorni y su familia disfrutan del lujo con la tuya.
EL ABANDONO DE SUS PROPIOS COMPAÑEROS
En los pasillos de Balcarce 50 el clima es espeso. La soberbia de Adorni terminó cansando hasta a los propios. Fue el exministro Cúneo Libarona quien, con tono de advertencia, le soltó la mano públicamente: “Búscate un abogado”.
El Gobierno ya empezó a bajarle la exposición. Esta semana, el hombre que amaba el micrófono tuvo que suspender su conferencia de prensa. El miedo no es zonzo: el “león” que rugía contra la corrupción ajena, hoy está acorralado por sus propias sombras.
¿Será Adorni el primer fusible de un Gobierno que se cae a pedazos por la corrupción y el hambre?