EL GOBIERNO DESTRUYE EL CONSUMO: LA NAFTA ROMPE EL TECHO DE LOS $2.000 Y REINA EL CAOS EN LOS SURTIDORES

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Mientras el pueblo trabajador no llega a fin de mes, el Ejecutivo nacional autorizó un nuevo tarifazo encubierto a través de los impuestos a los combustibles. A partir de mayo, llenar el tanque será un lujo para pocos. ¿Hasta dónde quieren llevar el ajuste?

La insensibilidad social del Gobierno nacional no tiene límites. En un contexto de asfixia económica y salarios pulverizados, la administración actual decidió apretar una vez más el cuello de los argentinos. A través de un decreto publicado en el Boletín Oficial, se confirmó la actualización del Impuesto a los Combustibles Líquidos y al CO2, una medida recaudatoria que busca seguir financiando el ajuste a costa del hambre del pueblo.

Con este nuevo manotazo fiscal, la nafta súper en la Ciudad de Buenos Aires —el termómetro del país— perforará la barrera histórica de los $2.000 por litro. Lo que antes era una preocupación, hoy es una emergencia social: el transporte de alimentos, los fletes y el traslado de los trabajadores se verán encarecidos, disparando una nueva ola inflacionaria que los de arriba se niegan a ver.

El “Impuestazo” que nadie pidió

El ajuste dispuesto por el Gobierno suma $11,035 por cada litro que sale del surtidor. Según expertos tributarios, el impuesto fijo salta de $345,541 a $355,939, sumado al incremento por emisión de dióxido de carbono. Parece poco en el Excel de un burócrata, pero es el golpe de gracia para el laburante que usa el auto para changuear o llevar a los chicos al colegio.

Empresa / ProductoPrecio ActualNuevo Precio Estimado
YPF Súper$1.999$2.010
Shell V-Power$2.379$2.390
Axion Quantium$2.359$2.370

¿YPF al servicio de quién?

La gran incógnita es qué hará la petrolera de bandera. Aunque en las últimas semanas intentaron “dibujar” un alivio temporal, la realidad es que el Gobierno está empujando a YPF a trasladar este costo de manera inmediata. De concretarse, se terminaría la mentira del “alivio”: la nafta más barata del mercado dejará de existir por debajo de los dos mil pesos.

Este incremento no es solo un número en un cartel luminoso; es menos carne en la mesa, menos medicamentos en la farmacia y más angustia en los hogares. Mientras las petroleras analizan si “absorben” el impacto o se lo tiran por la cabeza a la gente, el silencio del Ministerio de Economía aturde.

Un país paralizado

El tono de las calles es de absoluta incertidumbre. Los estacioneros ya prevén largas colas esta noche antes de que cambien los tableros, una imagen que nos retrotrae a las peores épocas de nuestra historia.

¿Este es el “progreso” que prometieron? Un país donde circular se vuelve un privilegio y donde el Estado solo aparece para cobrar impuestos que terminan asfixiando a los que menos tienen. Desde InfoDelPlata lo decimos claro: el ajuste no lo paga la casta, lo paga el vecino que hoy no sabe si mañana podrá salir a trabajar con su vehículo.

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