La Scaloneta no descansa: Argentina volvió a Kansas tras la remontada ante Egipto y Scaloni mira de cerca al Cuti Romero

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Argentina volvió a su base de concentración después de una clasificación épica ante Egipto. El plantel ya piensa en Suiza, pero Lionel Scaloni tiene una preocupación inmediata: el estado físico de Cristian “Cuti” Romero y el desgaste acumulado de una Selección que volvió a demostrar carácter, corazón y jerarquía mundial.

La Scaloneta volvió a poner de pie al pueblo argentino con una remontada cargada de sufrimiento, garra y emoción. Después del triunfazo ante Egipto en Atlanta, el plantel no perdió tiempo: salió del estadio, fue directo al aeropuerto y regresó a Kansas City, la ciudad que funciona como base de concentración desde el inicio de esta aventura mundialista.

El equipo de Lionel Scaloni llegó otra vez al lugar donde empezó todo. Allí descansará, entrenará y preparará el choque de cuartos de final frente a Suiza, que eliminó por penales a Colombia y será el próximo obstáculo en el camino de la Selección.

Mientras millones de argentinos todavía celebraban una clasificación inolvidable, los jugadores ya estaban arriba del avión. La decisión del plantel fue clara: volver cuanto antes al búnker, recuperar energías y empezar a pensar en el próximo partido. En un Mundial donde no hay margen para regalar nada, Argentina eligió orden, descanso y concentración.

Argentina volvió al búnker y ya piensa en Suiza

La delegación aterrizó en Kansas City luego de una noche intensa, marcada por la adrenalina de la victoria y el desgaste de otro partido durísimo. El plantel volvió al Hotel Origin, mientras que los entrenamientos se realizarán en el Sporting KC Training Center, ubicado a pocos minutos del lugar de descanso.

La planificación de la Selección tuvo una lógica precisa desde el comienzo. Kansas fue elegida como base para dormir, entrenar y recuperar al grupo. Cada viaje fue pensado para reducir el cansancio y sostener la convivencia interna de un plantel que ya sabe jugar finales, pero que también entiende que el cuerpo empieza a pasar factura.

El triunfo contra Egipto no fue un partido más. Argentina tuvo que remarla, sufrir y reaccionar cuando el panorama parecía complicarse. Otra vez aparecieron Lionel Messi, Enzo Fernández y Cristian Romero para empujar a una Selección que no se entrega nunca. Esa es la marca registrada de este ciclo: cuando todo parece cuesta arriba, la Scaloneta responde.

Ahora, el desafío será volver a competir con piernas cargadas y la cabeza puesta en un rival incómodo. Suiza llega después de jugar tiempo extra y penales, por lo que también arrastra desgaste. Sin embargo, en estas instancias nadie especula demasiado: el que se equivoca, se vuelve a casa.

La gran preocupación de Scaloni: cómo está el Cuti Romero

El primer interrogante que deberá resolver Lionel Scaloni pasa por el estado físico de Cristian “Cuti” Romero. El defensor fue una de las figuras de los últimos partidos, pero terminó visiblemente acalambrado ante Egipto y encendió una alarma en el cuerpo técnico.

El Cuti viene siendo clave para sostener a una Argentina que tuvo que batallar más de la cuenta. Fue decisivo ante Cabo Verde y volvió a tener un rol importante contra Egipto. Su entrega, su personalidad y su capacidad para jugar partidos calientes lo convierten en una pieza fundamental para Scaloni.

La preocupación no es menor. Argentina viene de afrontar partidos desgastantes, con suplementarios, emociones extremas y un calendario que aprieta cada vez más. Por eso, el entrenamiento de este miércoles será clave para evaluar cómo respondieron los jugadores después de una noche épica, pero también agotadora.

Scaloni también deberá mirar de cerca a los laterales. Gonzalo Montiel y Nahuel Molina volvieron a alternar minutos, mientras que Nicolás Tagliafico regresó a la titularidad y sumó más de una hora de juego tras su lesión. Facundo Medina, que había terminado acalambrado ante Cabo Verde, también tuvo participación en el cierre del partido contra Egipto.

Enzo Fernández, otro de los que había sentido el desgaste en el encuentro anterior, despejó dudas con una aparición enorme. Su corrida y su cabezazo para el gol del triunfo fueron una muestra de lucidez, potencia y compromiso. En una Selección donde todos ponen el cuerpo, Enzo volvió a demostrar por qué es uno de los motores del equipo.

Cuartos de final: una batalla con premio grande

El partido ante Suiza será este sábado 11 de julio, desde las 22 horas de Argentina, en Kansas City. Será una noche de máxima tensión, porque estará en juego el pase a semifinales y la posibilidad de seguir soñando con otra página histórica.

Además, los cuartos de final tienen un dato reglamentario clave: las tarjetas amarillas se limpian para los equipos que lleguen a semifinales. En ese contexto, Gonzalo Montiel deberá cuidarse, ya que es el único futbolista argentino que llegará al duelo con una amonestación acumulada.

La Selección entrenará a puertas cerradas y el viernes llegará el turno de las obligaciones protocolares. Lionel Scaloni hablará en conferencia de prensa y tres jugadores deberán atender a los medios antes del partido. Aunque nadie quiere mirar más allá de Suiza, el sueño está cada vez más cerca.

Si Argentina gana, jugará la semifinal el miércoles 15 de julio en Atlanta ante el vencedor de Noruega e Inglaterra. Después, el camino podría llevar a la gran final en New York/New Jersey o al partido por el tercer puesto en Miami. Pero en el mundo Scaloneta nadie se adelanta: primero Suiza, primero recuperar al plantel y primero volver a demostrar que esta Selección tiene fuego sagrado.

Argentina volvió a Kansas con el corazón inflado, las piernas pesadas y una certeza que emociona al pueblo: este equipo sigue vivo, sigue peleando y sigue llevando la ilusión de millones. La Scaloneta no descansa, porque sabe que la historia todavía tiene capítulos por escribir.

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