La magia del intercambio de cuerpos vuelve a la pantalla grande. Jamie Lee Curtis y Lindsay Lohan retoman sus icónicos papeles en Otro viernes de locos, una secuela que mezcla el encanto del clásico con una mirada renovada sobre las familias modernas.
Un reencuentro que emociona
Lejos de ser una secuela forzada, esta nueva entrega funciona como un homenaje cargado de nostalgia. Curtis y Lohan, ahora como madre e hija de una familia ensamblada, se ven envueltas nuevamente en el caótico hechizo que las obliga a intercambiar cuerpos, esta vez junto a sus hijas adolescentes. El resultado: enredos, risas y momentos que tocan el corazón.
Humor y frescura para una nueva generación
Bajo la dirección de Nisha Ganatra, la película combina gags divertidos con situaciones cotidianas, actualizando la trama sin perder el espíritu original. El guion explora vínculos intergeneracionales y los desafíos de las familias diversas, mientras suma un toque musical que le aporta ritmo y energía.
El poder del elenco
Además de la dupla protagónica, el film incorpora talentos jóvenes como Julia Butters y Sophia Hammons, que aportan frescura y química a la historia. Las interacciones entre los cuatro personajes intercambiados elevan la comedia y refuerzan su mensaje central: la empatía y el entendimiento como claves para la convivencia.
Una comedia para ver en familia
Otro viernes de locos ofrece una experiencia que combina carcajadas, emoción y un guiño cómplice a quienes crecieron con la versión original. Un recordatorio de que, a veces, ponerse en los zapatos del otro —literalmente— puede ser la mejor forma de acercarse.