El Gobierno nacional volvió a avanzar con una medida de fuerte impacto y suspendió las contrataciones en todo el sector público, profundizando el ajuste sobre el Estado. La decisión quedó oficializada mediante el decreto 934/2025, publicado en el Boletín Oficial durante la madrugada, y confirma el rumbo de recorte sin concesiones que impulsa la administración de Javier Milei.
Bajo el argumento de “racionalizar el gasto”, el Ejecutivo prohibió nuevas designaciones y contratos en la administración pública nacional, organismos descentralizados y entidades estatales. La medida alcanza a plantas transitorias y permanentes, contratos a plazo fijo, eventuales y también a las prestaciones de servicios, dejando sin margen a nuevas incorporaciones.
Solo quedaron exceptuados sectores clave como universidades nacionales, fuerzas de seguridad, hospitales, el Servicio Nacional de Manejo del Fuego y el cuerpo de guardaparques. Aun así, el decreto establece un sistema restrictivo: solo se podrá incorporar un trabajador cada dos bajas, y siempre con autorización del Ministerio de Desregulación.
Lejos de ser un hecho aislado, esta decisión se suma a una batería de recortes que ya provocaron miles de despidos y una creciente precarización laboral. El ajuste se extiende también a empresas y fondos con participación estatal, que deberán aplicar políticas similares de reducción de personal.
Mientras el Gobierno insiste con el discurso del equilibrio fiscal, el impacto real se traduce en menos empleo, menos Estado y servicios públicos cada vez más debilitados, en un contexto económico que ya golpea con dureza a millones de argentinos.