Otra escena que expone el deterioro del día a día en el conurbano y los accesos a la Ciudad. En las primeras horas de este martes, una combi de la Policía Bonaerense se prendió fuego en plena autopista Riccheri, a metros de la avenida General Paz, generando momentos de tensión, demoras y un fuerte despliegue de emergencia.
El minibus policial quedó envuelto en llamas mientras circulaba en sentido a la Ciudad de Buenos Aires. El fuego avanzó con rapidez y una columna de humo negro pudo verse desde varios metros, obligando a reducir el tránsito y encendiendo las alarmas entre los automovilistas que pasaban por la zona.
Recién tras varios minutos lograron controlar la situación. Intervinieron Bomberos de la Ciudad junto a Bomberos Voluntarios de La Matanza, que trabajaron intensamente para sofocar el incendio y evitar que se propagara a otros vehículos.
Según confirmaron fuentes oficiales, no se registraron heridos, aunque el episodio vuelve a poner bajo la lupa el estado del parque automotor policial, con vehículos que circulan a diario en condiciones cada vez más precarias.
Mientras las autoridades minimizan el hecho, la imagen de una combi oficial reducida a chatarra en uno de los principales accesos al AMBA resume una postal repetida: improvisación, abandono y riesgo constante en las calles, incluso para las propias fuerzas de seguridad. Una postal más de un presente que arde.