¡EL MODELO DEL HAMBRE! Una familia ya necesita casi 1,4 MILLONES de pesos para no caer en la pobreza

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Mientras el Gobierno festeja números de planilla Excel, el pueblo no llega a mitad de mes. La Canasta Básica vuela por encima de la inflación y condena a millones a la miseria. ¿Hasta cuándo aguanta el bolsillo de los trabajadores?


Por la Redacción de InfoDelPlata 12 de marzo de 2026

La crueldad del modelo económico actual no tiene techo y las cifras oficiales del INDEC terminaron de confirmar lo que se respira en cada barriada, en cada fila del supermercado y en cada mesa argentina: ser pobre en la Argentina de hoy es un “lujo” que cuesta $1.397.672. Esa es la cifra astronómica que necesitó una familia tipo en febrero para no ser considerada pobre. Casi un millón y medio de pesos para cubrir una Canasta Básica Total (CBT) que no para de castigar a la clase media y a los sectores populares. Pero el dato que hiela la sangre es el de la indigencia: el mismo hogar necesitó $644.088 solo para comer. Si no tenés esa plata, para este Gobierno, tu familia tiene hambre.

Los alimentos, impagables: El “relato” de la desaceleración

Desde las oficinas oficiales intentan vender una “desaceleración”, pero la realidad es una bofetada: la Canasta Básica Alimentaria aumentó un 9,3% en solo dos meses, aplastando por completo al índice de inflación general (5,9%).

¿Qué significa esto? Que lo que más sube es lo que el pueblo más consume. Los fideos, la leche, el pan y la carne suben sistemáticamente por encima del resto de los precios. El ajuste, como siempre, no lo paga “la casta”, lo paga el estómago de los pibes.

Radiografía del abandono

El informe del INDEC es una hoja de ruta hacia el abismo social. Los números para una familia de cuatro integrantes son escalofriantes, pero el panorama se vuelve aún más oscuro para los hogares numerosos:

  • Familia de 4 personas: Necesitan $1.397.672 para no ser pobres.
  • Familia de 5 personas: El costo de vida trepa a los $1.470.043.
  • Costo de Indigencia: Supera los $677.000 en hogares con tres hijos.

Mientras los funcionarios nacionales pasean por canales de televisión hablando de “equilibrio fiscal” y “metas cumplidas”, el trabajador promedio ve cómo su salario se pulveriza frente a una canasta básica que sube por ascensor mientras los sueldos van por la escalera (y con la pierna rota).

Un país para pocos

Bajo esta gestión, el acceso a la dignidad se ha transformado en un privilegio. El incremento acumulado del 6,8% en la CBT en lo que va del año demuestra que los productos de primera necesidad están desbocados. No hay bolsillo que aguante, no hay paritaria que alcance y no hay corazón que no se indigne ante semejante transferencia de recursos desde los que menos tienen hacia los sectores concentrados de la economía.

La Argentina se encamina a un escenario de exclusión masiva si no se le pone un freno a este saqueo a cielo abierto. Hoy, una familia tipo necesita una fortuna para no ser pobre. Mañana, si el pueblo no se organiza para defender su mesa, el derecho a comer será un recuerdo del pasado.

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