Con más de 13.600 hectáreas devastadas, Chubut atraviesa uno de los peores incendios forestales de su historia mientras el Estado nacional sigue llegando tarde. En este contexto, el gobernador Ignacio “Nacho” Torres reclamó penas mucho más duras para quienes provocan incendios intencionales y volvió a exigir que se incorpore la figura de “ecocidio” al Código Penal.
“Tienen que estar presos el mismo tiempo que tarda en recuperarse el bosque nativo”, lanzó Torres, indignado por las condenas irrisorias que hoy reciben los responsables. Como ejemplo, recordó un caso reciente en el que dos personas fueron sorprendidas prendiendo fuego y pasaron menos de un mes detenidas, pese al daño causado.
El mandatario advirtió que el fuego avanzó de manera “exponencial”, en medio de la peor sequía desde 1965, con vientos y temperaturas extremas. Los focos siguen activos en la Comarca Andina y el Parque Nacional Los Alerces, uno de los patrimonios naturales más valiosos del país.
Torres diferenció los incendios accidentales de los claramente intencionales, como el de Puerto Patriada, donde se halló combustible. Sin embargo, la falta de castigos ejemplares mantiene la impunidad y deja a los incendiarios en libertad.
Mientras el gobernador reclama leyes más duras, el Gobierno nacional se limita a anuncios y asistencia tardía. Para muchos vecinos que lo perdieron todo, la sensación es clara: la Patagonia se quema y el poder político sigue mirando para otro lado.