El cierre de la histórica fábrica Fate volvió a encender la alarma sobre el rumbo económico y dejó al descubierto las contradicciones del discurso oficial. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, denunció una supuesta “complicidad con la vieja política”, pero evitó dar precisiones sobre el impacto real en la producción y en los puestos de trabajo.
La decisión de la empresa se conoció en la antesala del debate por la reforma laboral, un dato que generó sospechas y que el propio funcionario calificó como “sugestivo”. Sin embargo, mientras el Gobierno busca instalar la idea de modernización y crecimiento del empleo formal, la industria nacional continúa mostrando señales de retroceso.
Reforma laboral con rechazo social
Desde Casa Rosada aseguran que el proyecto será aprobado y que marcará un cambio de etapa en la economía. La iniciativa apunta a flexibilizar las condiciones de contratación y desvinculación laboral con el argumento de incentivar la generación de empleo.
Pero los sectores sindicales y parte de la oposición advierten que la reforma podría profundizar la precarización laboral en un contexto donde:
- el empleo informal supera el 40%
- los salarios reales acumulan años de caída
- la actividad industrial no logra recuperarse
El oficialismo desestima esas críticas y sostiene que quienes se oponen “no representan a la sociedad”.
Internas políticas y tensión en el poder
En medio del conflicto, Adorni también tomó distancia de la vicepresidenta Victoria Villarruel y afirmó que no forma parte de las decisiones del Ejecutivo. La declaración dejó expuesta la interna dentro del espacio gobernante, que contrasta con el discurso de unidad que se intenta mostrar públicamente.
Dólar, exportaciones y la economía real
El Gobierno defiende su programa económico y asegura que logró estabilizar el dólar y aumentar las exportaciones. Además, atribuye la crisis actual a la gestión anterior.
No obstante, distintos sectores productivos advierten sobre:
- pérdida de competitividad industrial
- caída del consumo interno
- dificultades para sostener la actividad
El contraste entre los datos macroeconómicos que difunde el oficialismo y la situación de las empresas alimenta el debate sobre el modelo económico.
Un Congreso con mayorías ajustadas
Tras las últimas elecciones, el oficialismo consiguió los votos necesarios para avanzar con leyes clave mediante acuerdos con bloques aliados. Con ese escenario, el Ejecutivo prepara un paquete de proyectos que promete acelerar en los próximos meses.
Un discurso que pone en juego el rumbo
El próximo mensaje presidencial ante la Asamblea Legislativa será presentado como la confirmación del rumbo económico. Allí se espera que el Gobierno refuerce su defensa de la reforma laboral, el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones y el programa promercado.
Mientras tanto, el cierre de Fate se convierte en un símbolo del debate de fondo: la tensión entre el modelo que impulsa la administración libertaria y la realidad de la industria, el empleo y el poder adquisitivo.
La pregunta que atraviesa el escenario político y económico es cada vez más directa: si la recuperación ya comenzó, ¿por qué siguen cayendo la producción y el trabajo?