¡HAMBRE Y DEUDA! El “milagro” económico de Milei es una farsa: las familias se endeudan con tasas usureras para poder comer

Compartir

Mientras el Gobierno nacional festeja números de Excel en la Rosada, la realidad en la calle es de terror. Seis de cada diez hogares no llegan a fin de mes y deben recurrir a préstamos desesperados para pagar la luz y el almacén. El fantasma del default familiar acecha a la clase media.

La Argentina de la “libertad” se está convirtiendo, a pasos agigantados, en la Argentina del embargo y la miseria. Bajo el relato oficial de una supuesta recuperación económica que nadie ve en el bolsillo, los datos duros de la consultora Centrix arrojaron una bomba neutrónica sobre el discurso oficialista: más del 50% de los hogares argentinos ya no llegan ni al día 20 del mes.

Lo que el ministro Caputo denomina “ordenamiento macro”, en los barrios se traduce en familias que revientan la tarjeta de crédito para comprar un sachet de leche o un kilo de arroz. Ya no se trata de cuotas para electrodomésticos; hoy el pueblo se endeuda para no tener la heladera vacía.

El modelo de la bicicleta y el hambre

Según el relevamiento, 9 de cada 10 argentinos que tomaron deuda en los últimos meses admiten que tienen serias dificultades para pagarla. Estamos ante una bomba de tiempo social: la gente se está financiando con tasas criminales que rozan el 240% anual solo para sostener el consumo básico.

“El 84% de los encuestados afirma que sus salarios fueron pulverizados por la inflación. El modelo actual no cierra con la gente adentro”, sentenciaron desde la consultora.

La clase media, de rodillas

El director de Centrix, Claudio Montiel, fue lapidario en sus declaraciones: la crisis ya no solo golpea a los sectores más vulnerables, sino que está aniquilando a la clase media-baja. Aquellos que tienen tres o cuatro trabajos informales —las “changas” de la supervivencia— son los que hoy caen en la trampa de las billeteras virtuales o, peor aún, del prestamista del barrio, que a veces ofrece tasas menos usureras que los propios bancos amigos del Gobierno.

Los puntos clave del desastre:

  • Default Hogareño: 90% de los endeudados no sabe cómo va a cancelar sus compromisos.
  • Tarjetas al Rojo Vivo: Refinanciar el plástico es hoy una condena a muerte financiera con intereses del 240%.
  • La Dieta del Ajuste: El 80% del dinero pedido prestado se usa exclusivamente para comer y pagar servicios.

Un gobierno sordo ante el rugido de las panzas

Mientras desde el Ejecutivo insisten con que “la casta paga el ajuste”, los números demuestran que el ajuste lo están pagando los abuelos, los trabajadores y los niños que ven cómo sus padres deben elegir entre pagar la boleta de luz con aumento o comprar la cena.

La “recuperación” de la que habla el Presidente parece ser solo para los sectores financieros y los amigos del poder. Para el resto de los mortales, el panorama es de fragilidad absoluta. Si no hay una recomposición urgente de los ingresos, el ciclo de endeudamiento terminará en una morosidad generalizada que podría hacer saltar por los aires la precaria paz social que sostiene este modelo de exclusión.

Compartir
Dejar comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *