El Gobierno nacional enfrenta en 2026 un escenario financiero crítico, con vencimientos de deuda por casi USD 20.000 millones y reservas netas prácticamente en cero. A días de haber cancelado un primer pago por USD 4.215 millones, el equipo económico sigue recurriendo a parches y endeudamiento de corto plazo para evitar el default.
Durante el año vencen cerca de USD 18.000 millones, entre bonos privados, pagos al FMI, organismos internacionales y compromisos del propio Banco Central. Aun con supuestos rollovers, el monto a cubrir sigue siendo asfixiante para una economía que no genera dólares y mantiene un déficit en la cuenta corriente.
Las reservas del BCRA son apenas un dibujo contable: descontando compromisos, el saldo real continúa en rojo. A esto se suma un contexto estacional adverso, con menor ingreso de divisas y mayor presión cambiaria en el arranque del año.
El próximo vencimiento fuerte llega el 9 de enero, cuando caen otros USD 4.215 millones y todavía falta cubrir una parte clave. La única salida visible vuelve a ser más deuda, más ajuste y más incertidumbre, mientras el Gobierno promete estabilidad que no logra sostener.