EL GOBIERNO DEJA LIBRE LA NAFTA Y MARZO AMENAZA CON UNA INFLACIÓN DESCONTROLADA

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Mientras el relato oficial habla de “estabilidad”, los surtidores no dan tregua: el litro podría superar los $2.000 si el Ejecutivo decide recaudar a costa del hambre del pueblo. ¿Hasta dónde van a tirar de la cuerda?

La paciencia de los argentinos está al límite, pero para el Gobierno parece no ser suficiente. En un contexto donde los salarios corren de atrás y la calle arde, las petroleras volvieron a castigar a los usuarios con un aumento acumulado del 6% en lo que va de marzo. Pero atención, porque lo peor está por venir: los analistas ya advierten que el impacto en las góndolas será devastador.

El “Efecto Surtidor”: ¿Combustible o artículos de lujo?

Ir a cargar el tanque se ha convertido en una actividad de riesgo para la economía familiar. Con el pretexto del conflicto en Medio Oriente, el Gobierno se lava las manos y permite que el precio internacional del petróleo se traslade directamente al bolsillo de la gente.

Según un informe lapidario de la consultora Eco Go, existen tres escenarios posibles, y ninguno es alentador para el laburante:

  • Escenario de “Ajuste Moderado”: Si solo se traslada la mitad del aumento internacional, la nafta subiría un 8,7%.
  • Escenario de “Castigo”: Con un traslado total, el alza llega al 16,4%.
  • Escenario de “Terror”: Si el Gobierno decide aplicar la actualización total de impuestos pendientes para cerrar sus cuentas de “déficit cero” con la plata de la gente, el salto sería del 29,7%, llevando el litro por encima de los $2.066.

Marzo: El mes del estallido de precios

Luego de un enero y febrero que los dibujos oficiales quisieron mostrar como “calmos”, la realidad de marzo le explota en la cara a la gestión actual. No es solo la nafta; es el transporte, son las tarifas de luz y gas que el Gobierno autorizó a subir, y es la comida que no baja.

“La inflación de marzo ya arrancó con un 3 por delante en la primera semana”, advierten desde la consultora Equilibra. La inflación núcleo, esa que no miente y refleja la verdadera temperatura de la calle, escaló un 1,8% solo en siete días por las subas en Educación y Carnes.

Un Gobierno que mira para otro lado

Mientras el director de Eco Go, Sebastián Menescaldi, confirma que el impuestazo del Decreto 116/2026 ya está haciendo estragos, el Ejecutivo sigue sin dar respuestas concretas. Se llenan la boca hablando de la “macro”, pero la “micro” —la de la señora que va al mercado, la del fletero que no puede llenar el tanque— está en estado crítico.

El precio del pescado subió un 7% y la carne un 4,9% en apenas una semana. Con estos números, el impacto de la nafta en el IPC de marzo podría ser el tiro de gracia para un índice que el oficialismo ya no sabe cómo ocultar.

¿Qué hará el Gobierno? ¿Seguirá ajustando a los de abajo o finalmente tocará los intereses que debe tocar? Por ahora, la única certeza es que llenar el tanque es, cada día más, un privilegio de pocos.

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