En un contexto económico cada vez más tenso, el gobierno de Javier Milei decidió apurar el calendario legislativo y convocó al Congreso a sesiones extraordinarias del 2 al 27 de febrero. La reforma laboral vuelve a quedar en el centro de la escena.
La medida fue oficializada mediante el Decreto 24/2026, publicado en el Boletín Oficial durante la madrugada. Se trata de la segunda convocatoria fuera del período ordinario y refuerza la estrategia del Ejecutivo de imponer su agenda sin dilaciones.
Los temas que quiere tratar el Gobierno
Entre los proyectos habilitados se destacan:
- La llamada Ley de Modernización Laboral, duramente cuestionada por su impacto en los derechos de los trabajadores.
- El acuerdo Mercosur–Unión Europea, resistido por sectores productivos.
- Cambios en la ley de protección de glaciares, que ya generaron alertas ambientales.
La convocatoria fija límites claros: solo se debatirá lo que el Presidente autorice. Cualquier otro tema queda automáticamente bloqueado, salvo nueva habilitación oficial.
Presión en el Senado y negociaciones contrarreloj
En la Cámara alta, el oficialismo busca cerrar acuerdos a toda velocidad para votar la reforma laboral en la primera quincena de febrero. La estrategia está encabezada por Patricia Bullrich, en un escenario donde los votos no sobran y cada apoyo cuenta.
Mientras tanto, los sindicatos siguen de cerca el avance del proyecto y hacen llegar objeciones técnicas, en un clima de tensión creciente y negociaciones reservadas.
Con el Congreso funcionando en pleno verano y una agenda impuesta desde la Casa Rosada, febrero se perfila como un mes decisivo, con una reforma laboral que promete profundizar el conflicto social y volver a encender la polémica.