Febrero comienza con un nuevo golpe al bolsillo. El Gobierno nacional confirmó aumentos en las tarifas de electricidad y gas, impulsados por la quita de subsidios y un esquema que profundiza el ajuste sobre los hogares.
En el AMBA, la luz subirá 3,59% promedio para los usuarios de Edenor y Edesur. En el resto del país, las subas dependerán de cada provincia. El gas, en cambio, tendrá un aumento mucho más fuerte: 16,86% a nivel nacional.
Desde la Secretaría de Energía justificaron el incremento en la actualización tarifaria, el ajuste por inflación y la aplicación del nuevo sistema de Subsidios Energéticos Focalizados, que reduce la asistencia y obliga a más familias a pagar el costo pleno.
Según cifras oficiales, los aumentos en gas irán desde menos de $1.000 hasta más de $11.000, según el consumo. Aun así, el impacto real se siente en la canasta de servicios, que ya supera los $190.000 mensuales para un hogar del AMBA sin subsidios.
Desde la llegada de Javier Milei, los servicios públicos acumulan una suba del 594%, muy por encima de la inflación. Mientras el Gobierno habla de “ordenar” la economía, los usuarios enfrentan facturas cada vez más impagables y un ajuste que no da tregua.