¡NO DAN TREGUA! La heladera está de luto: la inflación se descontrola en marzo y el Gobierno solo ofrece excusas

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Mientras Milei promete un “cero” que no llega nunca, los precios de la carne, el pescado y los lácteos vuelan por las nubes. Caputo habla de “precios relativos” desde la comodidad de su despacho, pero en las góndolas el pueblo no aguanta más. ¿Hasta cuándo el ajuste lo paga la mesa de los argentinos?


El veranito de promesas oficiales se terminó. La inflación en marzo arrancó con la furia de una remarcación que no conoce límites… Después del mazazo del 2,9% en febrero, marzo arrancó con la furia de una remarcación que no conoce límites. Los relevamientos privados son lapidarios: la inflación se aceleró en la primera quincena y los alimentos básicos —esos que el trabajador necesita para parar la olla— son los que más castigan el bolsillo.

La carne, un lujo para pocos

Si pensabas hacer un asado o simplemente comer un bife, preparate para el disgusto. Según la consultora LCG, el 75% de la inflación semanal se explica por los aumentos en carnes y lácteos. Sí, leíste bien. El gobierno de “la libertad” parece haber liberado solo los precios, porque el salario sigue encadenado.

Los datos de Analytica también son de terror:

  • Pescados y mariscos: subieron un animal 8,5%.
  • Carnes y derivados: 3,7% de aumento en cuatro semanas.
  • Fiambres: la consultora Econviews registró subas de casi el 6%.

Caputo y la teoría de la “corrección”: ¿Nos toman por zonzos?

Mientras la gente hace malabares en el supermercado, el ministro Luis “Toto” Caputo salió con su habitual soberbia a decir que estamos en un proceso de “corrección de precios relativos”. Para el funcionario, que la luz, el gas y el agua suban un 6,8% es simplemente una “recomposición”.

Lo que Caputo no dice es que esa “recomposición” le quita el pan de la boca a los jubilados y a los laburantes. El cinismo es total: el Gobierno celebra que las zapatillas no subieron, pero oculta que la gente ya no tiene ni para las curitas, mucho menos para calzado nuevo.

“La desaceleración va a comenzar después del primer trimestre”, dice Milei. Pero los privados ya le avisaron que sus números no cierran por ningún lado.

El JP Morgan le suelta la mano a la “fantasía libertaria”

Ni siquiera los amigos de Wall Street le compran el buzón al Presidente. A pesar de que Milei viajó a EE.UU. para hacerles mimos en el “Argentina Week”, el JP Morgan sacó un informe que cayó como una bomba en la Casa Rosada: advierten que la inflación seguirá por encima del 2% mensual y que marzo estará pegadito al 3%.

¿Dónde está el alivio que prometieron? Para el banco más grande del mundo, los precios de la educación, la luz y los combustibles van a seguir asfixiando a la clase media hasta bien entrado el segundo trimestre.

El golpe final: El tarifazo en los surtidores

Por si fuera poco, lo que viene es peor. Se espera un nuevo salto en las naftas que podría llegar hasta el 30% si el Gobierno decide aplicar el “tarifazo total” de impuestos y barril internacional. Eso significaría un litro de nafta a más de $2.000. Un golpe letal que se trasladará, como siempre, directamente al precio de la leche y el pan.

La realidad es una sola y no se tapa con Twitter (X): la inflación no baja, se acumula. El modelo de ajuste salvaje está rompiendo todo, y mientras el Presidente sueña con indicadores que empiecen con “cero”, el pueblo argentino sigue contando monedas para llegar a mitad de mes.

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