La Universidad de Buenos Aires volvió a encender todas las alarmas. A través de una resolución de su Consejo Superior, denunció que el Presupuesto 2026 impulsado por el Gobierno aplica un brutal recorte del 30% en términos reales a los hospitales universitarios.
El ajuste golpea de lleno a instituciones clave como el Hospital de Clínicas, el Instituto de Oncología Ángel H. Roffo y el Instituto Lanari, que atienden cada año a más de 700 mil pacientes y cumplen un rol central en la formación médica y la investigación científica.
Desde la UBA advierten que no se trata de un error técnico, sino de una decisión política que pone en jaque la salud pública y el funcionamiento del sistema universitario.
La preocupación se agrava por la intención oficial de derogar la Ley de Financiamiento Universitario, recientemente aprobada por el Congreso. Para la comunidad educativa, esa norma era una herramienta clave para garantizar fondos y comenzar a recomponer salarios.
Según la universidad, los sueldos de docentes, no docentes y científicos ya perdieron más del 45% de su poder adquisitivo desde diciembre de 2023, un derrumbe que amenaza la continuidad de la enseñanza, la investigación y la atención médica especializada.
El recorte impactaría directamente en guardias médicas, áreas de alta complejidad y programas de investigación, afectando a miles de pacientes que dependen del sistema público.
Ante este escenario, la UBA reclamó al Congreso que rechace o modifique el Presupuesto 2026 y frene lo que considera un nuevo avance del ajuste sobre la educación y la salud públicas.