El mundo en llamas y el Gobierno rifa Vaca Muerta en Estados Unidos
Mientras el conflicto bélico internacional dispara el precio del petróleo, Javier Milei consolida su alineamiento automático con Washington. El abandono de la histórica Tercera Posición y la entrega de nuestros recursos estratégicos en el peor momento global.

El mundo atraviesa horas críticas. La escalada bélica internacional ha puesto en jaque la economía global, y el precio del petróleo se dispara a niveles históricos. En este contexto de extrema volatilidad, donde las potencias protegen sus recursos estratégicos con uñas y dientes, el presidente argentino eligió un camino diametralmente opuesto: subirse a un avión rumbo a Estados Unidos para ofrecer Vaca Muerta al mejor postor.
El fin de la Tercera Posición y el alineamiento automático. La historia del movimiento nacional y popular nos enseñó una lección fundamental: frente a los conflictos imperiales, la Argentina debe sostener su soberanía política e independencia económica. La “Tercera Posición” no fue un capricho, fue un escudo para proteger al pueblo de guerras ajenas. Hoy, ese escudo ha sido destrozado. El Gobierno Nacional ha decidido involucrar a la Argentina en un conflicto que no es nuestro, adoptando un alineamiento automático con Estados Unidos e Israel que nos expone geopolíticamente y nos debilita económicamente.
Vaca Muerta: De motor nacional a botín de guerra Mientras los misiles cruzan el cielo en Medio Oriente, el mensaje de Milei en suelo norteamericano es claro: Argentina está de remate. Vaca Muerta, la segunda reserva de gas no convencional del mundo y la cuarta de petróleo, está siendo ofrecida como moneda de cambio para sostener un modelo económico que asfixia el mercado interno.
¿Cuál es el beneficio para el ciudadano de a pie en Ituzaingó, en Merlo o en Tres de Febrero? Ninguno. Mientras el Gobierno promete exportaciones récord para satisfacer la demanda energética del norte, en el conurbano bonaerense las familias y las pymes no pueden pagar las tarifas de luz y de gas, y llenar el tanque de nafta se ha convertido en un lujo. Es el viejo modelo agroexportador, pero ahora con energía: riqueza para los de afuera, tarifazos y pobreza para los de adentro.
La defensa de la Patria No hay libertad real sin soberanía. Entregar el control de nuestros recursos estratégicos en medio de una crisis global no es inserción en el mundo, es sumisión. Hoy, más que nunca, es necesario alzar la voz frente a esta entrega histórica. La justicia social empieza por defender lo que es nuestro.