El Ejecutivo avanza sin pausa con su plan de ajuste sobre los conductores: los peajes de las principales autopistas y rutas nacionales podrían subir hasta un 19%, según el proyecto que la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) sometió a consulta pública. La medida afectará a los tramos concesionados por Corredores Viales S.A., la empresa estatal que el Gobierno ya está privatizando.
El aumento implicaría que, por ejemplo, los autos que hoy pagan $1.300 en la Autopista Riccheri, deberán abonar $1.500 en hora pico. Y no habrá distinción entre quienes usan TelePASE y quienes pagan en efectivo: todos pagarán lo mismo, borrando los descuentos que alguna vez existieron.
Entre las rutas y autopistas alcanzadas por la suba se encuentran la Riccheri, Ezeiza-Cañuelas, Buenos Aires–Rosario, Rosario–Córdoba, y varios tramos de las rutas 3, 5, 7, 8, 9 y 12. Según Vialidad, el objetivo es “agilizar la gestión de cobro y reducir los tiempos de viaje”, aunque para los usuarios la realidad será otra: más gasto diario para moverse por el país.
Los ciudadanos tendrán 15 días hábiles para expresar su opinión en la web del organismo, aunque el aumento ya parece decidido. La propuesta incluye estas tarifas clave:
- Autopista Riccheri: autos de hasta 2 ejes y 2,10 metros, de $1.300 a $1.500; vehículos de 5 o 6 ejes, hasta $6.000 en hora pico.
- Rutas nacionales: autos de hasta 2 ejes, $1.500; vehículos de más de 6 ejes, hasta $9.000.
Mientras la inflación sigue golpeando los bolsillos, el Gobierno insiste en trasladar el costo de sus decisiones al ciudadano común, en un nuevo ajuste que promete generar malestar y protestas en todo el país.