Rodrigo Gómez, el soldado del Ejército que murió en la Quinta Presidencial de Olivos, fue víctima de una red de extorsión digital que operaba mediante una aplicación de citas. El hecho ocurrió el 16 de diciembre mientras cumplía tareas de custodia.
La Justicia confirmó que el soldado se suicidó, pero la investigación reveló que estaba siendo extorsionado por una banda organizada. La información fue confirmada por la ministra de Seguridad y la jueza federal Sandra Arroyo Salgado.
La maniobra comenzaba con un perfil falso en la app de citas “Evermatch”. Luego, los delincuentes enviaban mensajes intimidantes y audios acusando falsamente a la víctima de mantener contacto con una menor de edad.
El engaño continuaba con un llamado de un supuesto policía de la Ciudad de Buenos Aires, quien exigía transferencias de dinero para frenar una denuncia inexistente. Para concretar la estafa, la banda usurpó la identidad de un agente real.
La causa avanzó tras el hallazgo de una carta escrita por Gómez antes de morir. A partir de esa prueba, la Justicia ordenó allanamientos y detuvo a siete personas vinculadas a la red de extorsión.
Desde el Gobierno advirtieron sobre el crecimiento de la extorsión digital a través de aplicaciones de citas y pidieron extremar los cuidados ante contactos sospechosos.