¡MUERTE AL VOLANTE EN LA CIRCUNVALACIÓN!: UN HOMBRE SE DESCOMPENSÓ Y FALLECIÓ EN SU AUTO

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¿Hasta cuándo? La tragedia sacudió la madrugada cordobesa en una avenida Circunvalación que se convirtió en el escenario del horror. Un hombre de 47 años perdió la vida tras sufrir un colapso fulminante mientras manejaba. Mientras el Gobierno se jacta de “números macro”, la gente se muere de un infarto en la calle bajo la presión de un país que no aguanta más.

La muerte no descansa y la desidia social, mucho menos. Alrededor de las 00:15 de este lunes, el kilómetro 10 del anillo interno de la Circunvalación de Córdoba fue testigo de una secuencia de terror. Un hombre de apenas 47 años —una edad donde se debería estar en la plenitud de la vida y no en un ataúd— se desvaneció frente al volante de su vehículo, dejando a su acompañante de 62 años en medio de una pesadilla cinematográfica.

Maniobras desesperadas en un sistema colapsado

A pesar de los “esfuerzos” de la Policía Caminera y de los servicios de emergencia que llegaron al lugar, el desenlace fue el de siempre: muerte. Realizaron maniobras de RCP, intentaron lo imposible, pero el corazón de este ciudadano ya había dicho “basta”.

¿Qué es lo que está matando a los argentinos? ¿Es la falta de controles preventivos en un sistema de salud que solo atiende el incendio? ¿O es el estrés galopante de vivir en un país donde llegar a fin de mes es una actividad de alto riesgo? Mientras desde las oficinas oficiales nos hablan de “ajuste necesario”, la realidad golpea con la frialdad de una morgue.

El fantasma de Almagro: Una epidemia de infartos

Este hecho no es aislado. Se suma a la tragedia ocurrida el sábado en el barrio porteño de Almagro, donde otro conductor de 57 años fue víctima de un infarto fulminante, provocando un choque múltiple en Sánchez de Bustamante y Lavalle. Dos muertes al volante en menos de 48 horas. La calle es una olla a presión. Los ciudadanos salen a manejar con la presión arterial por las nubes, los precios por el techo y una incertidumbre que paraliza el corazón. ¿Dónde está el Estado? Investigando “planillas” mientras la gente cae como moscas en el asfalto.

Incertidumbre y dolor

Hasta el momento, las autoridades —fieles a su estilo de ocultar lo que incomoda— no han difundido la identidad de la víctima ni las causas exactas del deceso. La Justicia ha iniciado “actuaciones”, un eufemismo para archivar otro caso de un argentino que no aguantó más el ritmo de un país quebrado.

El anillo de la Circunvalación quedó restringido. La vida de una familia, destruida

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