El Jefe de Gabinete huye del control legislativo y esconde su declaración jurada. Mientras tanto, Patricia Bullrich paraliza el Congreso con internas feroces que hunden a Milei.
El ajuste feroz y la insensibilidad social ya no son las únicas marcas del gobierno de Javier Milei. Ahora se suma un abierto desprecio por las instituciones democráticas.
En un escenario de emergencia absoluta, el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se encuentra en rebeldía institucional. Ya pasó un mes desde que el peronismo exigió su presencia en el Congreso. Sin embargo, el funcionario sigue sin aparecer.
Por si fuera poco, la interna libertaria arde en el Senado. Patricia Bullrich desató una feroz pelea de poder que expone la debilidad de Javier y Karina Milei.
La ministra y jefa política —que esta semana cumple 70 años— viene de dilapidar el escaso capital oficialista. En la última sesión se le cayó la Ley de Propiedad Privada. Por lo tanto, la oposición dialoguista le desguazó los proyectos en las comisiones.
Un mes de impunidad: ¿A qué le teme Manuel Adorni?
El artículo 101 de la Constitución Nacional es sumamente claro. El Jefe de Gabinete debe concurrir al Congreso al menos una vez por mes para informar sobre la marcha del gobierno.
A pesar de la ley, el Ejecutivo de “Las Fuerzas del Cielo” actúa como si estuviera por encima de la Carta Magna. El pasado 8 de mayo, el jefe del bloque peronista, José Mayans, exigió formalmente la comparecencia del funcionario. Un mes después, el silencio de la Casa Rosada es total.
“El Jefe de Gabinete tenía que haber estado acá en el Congreso en mayo y no apareció. No sean cómplices de eso”, fustigó Mayans en pleno recinto.
Además, el senador formoseño arrinconó a Bullrich y agregó: “Como Milei dijo que iba a hacer desaparecer el Banco Central, imagínense que su Jefe de Gabinete no puede luchar contra la corrupción”.
Sospechas y misterio por los bienes del vocero presidencial
La urgencia social no solo pasa por la falta de respuestas económicas. También crece el escándalo por los papeles privados de Manuel Adorni.
Durante el debate en el Congreso, el senador chubutense Carlos Linares (Unión por la Patria) exigió que el funcionario presente su declaración jurada, la cual sigue oculta.
- El reclamo de la oposición: Exigen transparencia inmediata sobre el patrimonio del vocero.
- La contradicción libertaria: Linares apuntó al relato oficial de la honestidad. “Queremos ver cómo hizo para crecer económicamente este hombre que todos los días hablaba de su decencia”, lanzó el legislador.
Crueldad versus inclusión: La interna que divide al oficialismo
Mientras la Casa Rosada congela leyes clave votadas por el Congreso, la interna oficialista sumó un inesperado capítulo de diferenciación.
La vicepresidenta Victoria Villarruel firmó un decreto para crear un “Taller de Símbolos Patrios” destinado al personal con discapacidad de la Cámara alta.
Cabe destacar que el Senado cumple históricamente con el cupo del 4% de inclusión laboral. Actualmente registra un 6,07% gracias a normativas impulsadas por las gestiones peronistas.
Por este motivo, el movimiento de Villarruel es visto como un fuerte mensaje político. La vicepresidenta busca mostrar sensibilidad social y respeto institucional, despegándose de la frialdad que exhiben Milei, Adorni y Bullrich.
La Argentina sufre el ajuste, el Congreso está paralizado por las ambiciones de Bullrich y el Jefe de Gabinete huye de los senadores. El fracaso político del experimento libertario ya está a la vista de todos.