Guerra en Olivos: Javier Milei desesperado por salvar su “Triángulo de Hierro”

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El Presidente intenta frenar la interna feroz entre Karina Milei y Santiago Caputo. Entre el ajuste y los escándalos de Adorni, el esquema de poder libertario empieza a crujir.


El gobierno de Javier Milei atraviesa sus horas más inciertas. Mientras el ajuste castiga al pueblo, el Presidente se enfoca en una tarea titánica: evitar que su círculo íntimo vuele por los aires. La interna entre Karina Milei y Santiago Caputo ya no se puede ocultar bajo la alfombra.

Karina Milei vs. Santiago Caputo: Un duelo de egos

En un acto reciente en el Palacio Libertad, el mandatario intentó un “operativo clamor” para rescatar a su asesor estrella. Milei calificó a Caputo como un “genio” ante un auditorio colmado. Sin embargo, el gesto dejó al desnudo la fractura expuesta en la cima del poder.

Las cámaras captaron el momento exacto de la tensión. Mientras el salón estallaba en aplausos para el asesor, Karina Milei se mantuvo inmóvil. Sin aplaudir y con la mirada perdida, “El Jefe” marcó la cancha. En los pasillos de Balcarce 50 el mensaje es claro: en este Gobierno manda la hermana, y Caputo es un actor secundario que genera desconfianza.

El escándalo de los vuelos de Manuel Adorni

La estabilidad del oficialismo también se ve sacudida por la figura de Manuel Adorni. El Jefe de Gabinete quedó en el ojo de la tormenta tras las denuncias por el uso del ARG 01. Según trascendió, su esposa habría formado parte de la comitiva oficial en vuelos presidenciales.

A pesar de las críticas, Milei utiliza a Adorni como un “fusible” mediático. El ex vocero intenta hacer equilibrio entre el ala de Karina y los alfiles de Caputo. No obstante, la tropa propia admite que el clima es de “vestuario explotado”. Las filtraciones de información y el “fuego amigo” son la moneda corriente en una gestión que no encuentra el rumbo.

Un esquema de poder que no aguanta el ajuste

Para intentar retomar la agenda, el Gobierno forzó una foto de unidad. Ministros de diferentes facciones aparecieron juntos para hablar sobre el juicio de YPF. Pero detrás de la escenografía, el blindaje de Milei parece de cartón.

El “Triángulo de Hierro” se está oxidando. Con una inflación que no da tregua y una interna que devora la gestión, el Presidente descubre que no alcanza con los gritos para sostener el mando.

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