La motosierra contra el conocimiento: Un docente del CBC denunció que ni con dos cargos llega a cubrir la Canasta Básica. “Gano $450.000 y la indigencia está en $650.000”, alertó en un grito de desesperación que refleja el drama de miles de trabajadores de la educación.
El modelo de hambre del gobierno de Javier Milei no tiene límites. Mientras el Ejecutivo nacional se regocija con un superávit fiscal dibujado con la sangre de los jubilados y los trabajadores, la Universidad Pública —orgullo nacional y faro de movilidad social— se desangra. Hoy, la noticia no es solo la masiva marcha federal, sino el rostro humano de la crueldad libertaria: Nicolás Podzik, docente del CBC de la UBA, quien después de dar cátedra tiene que subirse a un auto para trabajar como chofer de aplicaciones porque el sueldo de “prestigio” no le alcanza ni para la leche de sus hijos.
DE LA TIZA AL VOLANTE: CRÓNICA DE UNA HUMILLACIÓN PLANIFICADA
En una entrevista que desnuda la perversión del ajuste, Podzik relató el calvario que vive la familia trabajadora bajo el yugo de la ultraderecha. Con dos cargos docentes y veinte horas semanales de formación de futuros profesionales, el sueldo es una burla: $450.000. Una cifra que insulta la inteligencia, considerando que la canasta de indigencia ya perforó los $650.000.
“Si trabajo cuarenta horas semanales de docente, voy a ganar $900.000. Sigo estando a más de medio millón de la canasta básica familiar”, sentenció el docente, exponiendo la matemática del exterminio que propone el Ministerio de Capital Humano (o mejor dicho, de “Vaciado Humano”).
Para que en su casa se pueda comer, Nicolás debe resignar tiempo con sus hijos y su salud física para manejar un Uber. Es el pluriempleo como condena, una realidad que afecta a la mayoría de sus colegas y que el gobierno ignora sistemáticamente mientras ataca a las universidades con mentiras y auditorías fantasma.
EL ODIO A LA MOVILIDAD SOCIAL
Podzik, hijo de comerciantes y primer universitario de su familia, es la prueba viviente de lo que el “Peluca” quiere destruir. El ataque no es presupuestario, es ideológico. Buscan que el hijo del obrero no llegue a la facultad y que el docente, harto de la miseria, abandone el aula.
- Poder adquisitivo pulverizado: En 2023, con un cargo pagaba la cuota de su auto; hoy necesita dos cargos para cubrir lo mismo. Perdió más de la mitad de su vida en un año de gestión “libertaria”.
- Estudiantes en la lona: El docente advirtió que sus alumnos también están en modo supervivencia, trabajando para pagarse los apuntes que el Estado ya no garantiza.
UN GOBIERNO PARA EL 5% DE RICOS
“Es un gobierno de la minoría”, disparó Podzik con la claridad de quien ve la heladera vacía. Mientras el gobierno emite decretos de ajuste y pisotea la Ley de Financiamiento Universitario, las calles de todo el país se inundan de guardapolvos y banderas en defensa de la soberanía intelectual.
La movilización de hoy no es solo por un sueldo; es el freno de mano a un proyecto de país para pocos. La docencia universitaria está en emergencia, y el pueblo argentino no va a permitir que apaguen la luz de la educación pública para financiar la timba financiera de los amigos del poder.