La Policía detuvo a Nicolás Alexander Acosta, el principal sospechoso del macabro crimen en Colón. El cuerpo del sereno fue hallado oculto bajo cal en una pared de una obra en construcción.
La ciudad de Colón no sale del asombro. Este lunes, la Policía de Entre Ríos detuvo a Nicolás Alexander Acosta, alias “Nino”. Se trata del hombre más buscado por el asesinato del sereno de una obra en construcción. El hallazgo del cadáver, oculto detrás de una pared, desató la indignación de todo el pueblo trabajador.
El macabro hallazgo en la obra
El domingo por la tarde, el horror salió a la luz. Empleados de una edificación en la intersección de Costanera Quirós y calle Moreno detectaron manchas de sangre en el subsuelo. Al investigar, la policía descubrió una estructura sospechosa debajo de una escalera.
Los efectivos debieron demoler la pared, la cual era precaria y no figuraba en los planos. Allí encontraron lo peor: el cuerpo de un hombre envuelto en frazadas. El asesino había cubierto los restos con cal para ocultar el olor y acelerar la descomposición.
¿Quién es “Nino” Acosta, el detenido?
Nicolás Acosta tiene 32 años y es oriundo de la provincia de Buenos Aires. Según fuentes judiciales, el sospechoso es albañil pero se encontraba en situación de calle. La investigación, liderada por el fiscal Alejandro Perroud, apunta a una violenta pelea que terminó de la peor manera.
Los detalles del sospechoso que permitieron su captura:
- Tatuajes distintivos: Dos coronas detrás de las orejas y un diablo en el brazo derecho.
- Situación financiera: Calificado como “irrecuperable” por el Banco Central con deudas masivas.
- Oficio: Experto en construcción, conocimiento que habría usado para ocultar el cadáver.
Justicia por el trabajador paraguayo
La víctima sería un hombre de 52 años de nacionalidad paraguaya que trabajaba como sereno. Aunque la autopsia se realizará el próximo jueves, los primeros informes indican un fuerte traumatismo de cráneo.
El peronismo y los movimientos sociales de la zona exigen que caiga todo el peso de la ley. No se trata solo de un crimen policial; es la muestra de la vulnerabilidad extrema que sufren los trabajadores. Mientras algunos celebran la exclusión, el pueblo llora a un humilde trabajador que solo buscaba un futuro mejor.