María Paula Giménez y Lucas Ezequiel Aguilera fueron interceptados por fuerzas armadas del este libio mientras integraban una misión humanitaria hacia Gaza. La Cancillería confirmó que se encuentran en Bengasi, pero admitió la falta de precisiones sobre los plazos para su repatriación.
BENGASI.- Una situación de extrema tensión internacional mantiene en alerta a la diplomacia tras confirmarse la detención de dos periodistas argentinos en territorio libio. María Paula Giménez y Lucas Ezequiel Aguilera permanecen retenidos desde el pasado 24 de mayo en la ciudad de Bengasi.
El arresto se produjo cuando las fuerzas armadas que controlan la región este del país interceptaron a una delegación avanzada de la caravana humanitaria internacional en la que se desplazaban.
Misión humanitaria rumbo a Gaza
Giménez y Aguilera, destacados directores de investigación del medio especializado NODAL (Noticias de América Latina y el Caribe), se encontraban formalmente integrados al contingente internacional “Global Sumud Maghreb”. Su rol estaba enfocado en las tareas de acompañamiento y asistencia dentro del equipo de salud.
La misión humanitaria, compuesta por más de 200 activistas de diversas nacionalidades, había iniciado su trayecto a comienzos de mayo desde Mauritania. Su objetivo principal era cruzar Argelia, Túnez y el oeste de Libia transportando un cargamento crítico de ambulancias, insumos médicos y alimentos destinados a la Franja de Gaza.
El conflicto en la “Zona de Seguridad”
El incidente que derivó en la captura de los profesionales ocurrió en las inmediaciones de Sirte, una ciudad clave que funciona como línea divisoria en el fragmentado mapa libio. Una comitiva reducida de diez activistas —conformada por los dos argentinos junto a ciudadanos de España, Estados Unidos, Italia, Polonia, Portugal, Uruguay y Túnez— se había adelantado al grueso del convoy para negociar un paso seguro a través de un puesto de control.
Allí fueron retenidos por efectivos dependientes de las Fuerzas Armadas Árabes Libias (FAAL), lideradas por el mariscal Jalifa Haftar. Según indicaron las autoridades locales de control, los activistas ingresaron a un área de restricción militar conocida como “Zona de Seguridad 5+5” sin haber completado los procedimientos legales específicos que exige esa jurisdicción.
Gestiones diplomáticas e intervención de la Cruz Roja
Ante este delicado escenario, el Ministerio de Relaciones Exteriores activó los canales disponibles para brindar asistencia consular de urgencia. Debido a la falta de una embajada argentina en Bengasi, las gestiones se canalizan a través de la sede diplomática en Túnez y en coordinación estrecha con la Embajada de Italia en Libia.
En las últimas horas, un representante consular italiano logró verificar el estado de los ciudadanos europeos detenidos. Aunque las fuerzas de seguridad negaron el acceso directo para asistir a los argentinos, la intervención diplomática logró un compromiso oficial para mejorar las condiciones de reclusión de todo el grupo.
De forma paralela, se mantienen operativos los canales de enlace e intermediación con la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia (UNSMIL) y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
Incertidumbre legal y suspensión de la marcha
La resolución del caso afronta horas decisivas sumidas en una profunda incertidumbre legal. Fuentes oficiales reconocieron que actualmente no se dispone de información fehaciente respecto a los plazos estimados para una posible liberación de los periodistas.
El panorama se torna aún más complejo debido a un cese total de actividades en la administración pública libia por la celebración de festividades religiosas, lo que posterga indefinidamente la toma de decisiones judiciales.
Mientras tanto, ante la imposibilidad de avanzar por el persistente bloqueo militar en el corredor oriental de Libia y la negativa de Egipto de permitir el tránsito terrestre en sus fronteras, el comando central de la caravana humanitaria comunicó la suspensión de la marcha y el inicio del repliegue de los activistas hacia sus respectivos países de origen.