Lo que al principio parecía una explosión doméstica, pronto se investigó como un brutal femicidio. Sin embargo, el caso terminó destapando una espeluznante trama de drogas en Villa Amelia. Por el hecho, hay un joven de 27 años detenido con un importante arsenal.
El horror golpeó a Villa Amelia, una tranquila localidad ubicada a solo 30 kilómetros de Rosario. El pasado viernes por la tarde, un macabro hallazgo sacudió a los vecinos. Encontraron a una mujer muerta y a su pareja agonizando dentro de su propia casa. En cuestión de horas, la investigación dio un vuelco escalofriante.
La víctima fatal fue identificada como María Esther Ramírez, de 65 años. Ella presentaba un impacto de bala en la espalda y graves quemaduras. Según las pericias preliminares, estas lesiones fueron provocadas de manera intencional por un tercero.
A su lado estaba su marido, Omar Gamarra, de 70 años. El hombre luchaba por su vida con severas lesiones causadas por el fuego. Además, los médicos confirmaron que tenía tres brutales disparos en el cráneo.
De un falso accidente al infierno del microtráfico
La escena del crimen, ubicada en la calle Larrea al 200, era un verdadero rompecabezas. En un principio, el testimonio de uno de los hijos de la pareja apuntó a una posible explosión de una estufa. No obstante, las pericias forenses derrumbaron esa teoría casi de inmediato.
Al detectar los impactos de bala, la Justicia pensó en un trágico femicidio seguido de un intento de suicidio. Pero un detalle clave descolocó a los peritos de inmediato. Había doce vainas servidas calibre 22 esparcidas por el piso, pero ninguna arma visible en el lugar.
Por lo tanto, el verdadero punto de inflexión ocurrió en el Hospital Provincial. Allí, los médicos examinaron a Gamarra, quien actualmente permanece en terapia intensiva. Al confirmar los tres proyectiles en su cabeza, el caso pasó a investigarse definitivamente como un ataque con sello sicario.
Un detenido en Villa Amelia y el arsenal incautado
Tras varias medidas solicitadas por la fiscal Noelia Navone, la policía logró cercar al presunto autor material. Este miércoles, los efectivos detuvieron a Tiago R., de 27 años, luego de un fuerte allanamiento. El operativo ocurrió en su domicilio, ubicado en la calle Mendoza al 300 de la misma localidad santafesina.
El procedimiento arrojó resultados contundentes que lo vinculan de forma directa con el ataque. Durante la requisa, el personal policial secuestró los siguientes elementos probatorios:
- Una pistola calibre 22, que coincide con las vainas halladas en la escena del crimen.
- 36 cartuchos intactos del mismo calibre.
- Una escopeta calibre 12.
- Cinco teléfonos celulares, fundamentales para analizar su red de contactos.
- Prendas de vestir de gran interés para las pericias criminalísticas.
El trasfondo narco del crimen en Santa Fe
Entonces, ¿qué motivó semejante nivel de saña contra esta pareja de jubilados? Lejos de tratarse de un asalto o de víctimas al azar, fuentes oficiales confirmaron un dato revelador. Ambos atacados estaban estrechamente vinculados a la venta minorista de drogas.
De hecho, el prontuario familiar no era un secreto para la Justicia. Su propio domicilio ya había sido allanado por causas de narcotráfico durante los años 2024 y 2025. Asimismo, uno de sus hijos, llamado Rodrigo, fue detenido el año pasado en una causa por narcomenudeo.
Por su parte, el joven detenido este miércoles también cuenta con conexiones comprobadas a la venta de estupefacientes. En consecuencia, para los investigadores el rompecabezas está casi completo. El brutal ataque en Villa Amelia habría sido un sangriento ajuste de cuentas por el control de la droga en la zona.