La primera jornada del Mundial dejó política, tensión y fútbol. El público mexicano silbó la bandera estadounidense durante la ceremonia inaugural, el equipo local derrotó 2-0 a Sudáfrica en un partido caliente y Corea del Sur remontó ante República Checa para compartir la cima del Grupo A.
El Mundial comenzó con una postal que la FIFA seguramente no había incluido en su guion.
Durante el desfile de las banderas de las 48 selecciones, la aparición del emblema de Estados Unidos fue recibida con fuertes silbidos y abucheos desde las tribunas del estadio de Ciudad de México. El episodio ocurrió pocos minutos antes del partido inaugural entre México y Sudáfrica.
No existe una explicación única ni oficial sobre la reacción del público. Sin embargo, el momento rompió con la imagen de armonía que la organización intentaba proyectar entre México, Canadá y Estados Unidos, los tres países anfitriones.
La fiesta mundialista comenzó además en medio de protestas sociales en la capital mexicana. Docentes, familiares de víctimas de la violencia y otros sectores aprovecharon la exposición internacional para reclamar mejores salarios, justicia y respuestas del Estado. Reuters informó que alrededor de seis movilizaciones estaban previstas durante la jornada inaugural.
México ganó, pero el debut terminó envuelto en tensión
Después de la ceremonia llegó el fútbol y México respondió con una victoria.
El seleccionado local derrotó 2-0 a Sudáfrica ante más de 80.000 personas. Julián Quiñones abrió el marcador y Raúl Jiménez convirtió el segundo gol para desatar la celebración del público mexicano.
Pero el partido estuvo lejos de ser una inauguración tranquila.
Sudáfrica terminó con nueve jugadores por las expulsiones de Sphephelo Sithole y Themba Zwane, mientras que el capitán mexicano César Montes también vio la tarjeta roja. Fue el primer partido inaugural de un Mundial con tres expulsiones.
México consiguió los tres puntos, pero no logró despejar todas las dudas. El equipo controló buena parte del encuentro, aunque sufrió para transformar su dominio en goles y ahora perderá a Montes para el próximo compromiso.
El triunfo alcanzó para desatar la fiesta, pero también dejó una advertencia: el equipo local deberá mejorar cuando enfrente a un rival de mayor velocidad y capacidad ofensiva.
Corea del Sur dio vuelta la historia y se subió a la cima
Horas después, Corea del Sur confirmó que el Grupo A no será sencillo para nadie.
República Checa se puso en ventaja con un cabezazo de Ladislav Krejci, pero el seleccionado asiático reaccionó con personalidad. Hwang In-beom marcó el empate y luego asistió a Oh Hyeon-gyu para el 2-1 definitivo.
La remontada dejó a Corea del Sur junto a México en la cima del grupo, ambos con tres puntos.
El resultado también prolongó una relación especial entre los hinchas mexicanos y el equipo coreano. En 2018, la victoria de Corea del Sur sobre Alemania permitió que México avanzara a los octavos de final, un gesto deportivo que buena parte de la afición todavía recuerda.
Mientras México ganó con empuje, tensión y superioridad numérica, Corea del Sur mostró velocidad, juego colectivo y capacidad para recuperarse cuando el partido parecía complicarse.
La FIFA habló de unidad, pero las tribunas mostraron la realidad
La primera jornada dejó algo más que resultados.
La FIFA preparó una ceremonia para mostrar un continente integrado alrededor del negocio más grande del fútbol. Pero el abucheo a la bandera estadounidense, las protestas en las calles y la tensión dentro del campo recordaron que el Mundial no ocurre en un vacío político.
Los estadios también expresan identidades, resentimientos y contradicciones.
El silbido no puede presentarse como la opinión oficial de todo México, pero sí como una reacción espontánea que recorrió el mundo y rompió durante algunos segundos el discurso cuidadosamente preparado por la organización.
La pelota comenzó a rodar, México festejó y Corea del Sur sorprendió. Pero la primera gran imagen política del Mundial apareció incluso antes del pitazo inicial.
La FIFA intentó mostrar una celebración sin conflictos. Las tribunas mexicanas demostraron que los pueblos también hablan cuando todas las cámaras están encendidas.
Así quedó el Grupo A
México y Corea del Sur lideran con tres puntos.
República Checa y Sudáfrica todavía no sumaron unidades y se enfrentarán en un partido que puede resultar decisivo para sus aspiraciones.
La próxima fecha tendrá un duelo directo entre México y Corea del Sur, los dos ganadores de la jornada inicial y los equipos que, por caminos diferentes, quedaron en el centro de la escena mundialista.