¡GOBIERNO A LA DERIVA! Milei se esconde en Olivos mientras el escándalo de Adorni paraliza al país

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Ante la feroz presión en el Congreso por la moción de censura contra su jefe de Gabinete, el mandatario decidió bajar las persianas. No hay agenda, no hay reuniones y la interna libertaria explota en mil pedazos. El país espera respuestas, pero la respuesta es el silencio.

Mientras la Argentina se hunde en una crisis que no parece tener freno, el Gobierno de Javier Milei ha decidido adoptar la estrategia del avestruz: esconder la cabeza ante el vendaval. En medio de un clima de desgobierno absoluto, el Poder Ejecutivo ha suspendido toda actividad política, paralizando la gestión en un momento donde la emergencia social reclama decisiones urgentes.

La causa de este parálisis tiene nombre y apellido: Manuel Adorni. El jefe de Gabinete se encuentra contra las cuerdas, cercado por una creciente presión en el Congreso que busca ponerle un punto final a su permanencia tras las escandalosas revelaciones sobre sus ahorros no declarados y sus cruces con Patricia Bullrich.

Un Presidente aislado en la Quinta de Olivos

Lejos de enfrentar los problemas que aquejan a los argentinos, fuentes oficiales confirmaron a este medio que no hay ninguna reunión de Gabinete ni de la mesa política en el horizonte cercano. “No hay nada en agenda”, soltaron desde el entorno oficial, dejando en claro que el mando está vacante.

Milei, en tanto, se atrinchera en la Quinta de Olivos. Incluso ante el debut de la Selección en el Mundial, el mandatario ha decidido ver el partido en soledad, confirmando su total desconexión con la realidad de un pueblo que exige un rumbo claro y un equipo de gobierno que funcione.

El Congreso, un polvorín

Mientras el oficialismo se toma vacaciones forzadas, la oposición redobla la apuesta. En el Congreso, la figura de la moción de censura contra Adorni dejó de ser una amenaza lejana para convertirse en una posibilidad real que quita el sueño en la Casa Rosada.

Para colmo de males, Martín Menem, una de las piezas clave del armado libertario, se encuentra de gira por Israel, dejando un vacío de poder en la Cámara de Diputados justo en la semana donde se debe definir el futuro del jefe de Gabinete.

Aliados en duda y descontento empresarial

El caos es total. Los aliados históricos del PRO y la UCR ya no ocultan su malestar. En los pasillos del Palacio Legislativo se comenta que, de avanzar las causas en el Senado, la supervivencia de Adorni pende de un hilo: “Si ellos votan a favor de la destitución, no nos quedará otra que hacer lo mismo”, confesó un diputado que hasta hace poco era socio incondicional de los libertarios.

Como si fuera poco, hasta el sector empresarial —ese mismo que el oficialismo buscó seducir con el “Súper RIGI”— está en pie de guerra por las sospechosas trabas burocráticas y el lobby arbitrario que pretende imponer el Gobierno.

La pregunta que resuena hoy en cada rincón de la calle no es cuándo vuelve a reunirse el gabinete, sino ¿quién gobierna realmente mientras el barco libertario hace agua por todos lados?

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