El episodio ocurrió en un alojamiento de la calle Alberti al 1700. El hombre, de 57 años, se encontraba bajo los efectos del alcohol y arremetió contra el mobiliario. Fue detenido por la policía tras intentar agredir a los efectivos.
Una madrugada de tensión vivieron este sábado los huéspedes y empleados de un hotel ubicado en la zona céntrica de Mar del Plata, luego de que un hombre desatara una violenta escena de destrucción tras una discusión familiar.
El hecho ocurrió en un establecimiento de la calle Alberti al 1700. Según fuentes de la investigación, todo comenzó cuando la pareja de la mujer —ambos de 57 años— recibió la visita de una hija, quien solicitó ayuda. Este pedido habría sido el detonante para que el hombre, quien se encontraba bajo los efectos del alcohol, perdiera el control.
Furia y destrozos en el hotel
Tras obligar a la mujer a salir de la habitación, el individuo comenzó a romper diversos elementos del cuarto. El personal de conserjería, al escuchar gritos, insultos y fuertes golpes, activó de inmediato el sistema de emergencias y solicitó la presencia policial.
Al llegar al lugar, efectivos de la Comisaría Segunda y del Comando de Patrullas debieron ingresar a la habitación para controlar la situación. Dentro del cuarto, los agentes constataron graves daños materiales:
- Vidrios de una ventana rotos.
- El barral de la cortina desprendido.
- Vajilla destruida y elementos de higiene esparcidos.
- Daños en el equipo de televisión.
Detención y causas judiciales
Lejos de calmarse ante la presencia de la policía, el agresor adoptó una actitud hostil e intentó golpear a uno de los oficiales. Ante esta reacción, el personal policial logró reducirlo rápidamente y trasladarlo a la sede policial.
El caso quedó a cargo de la Fiscalía de Flagrancia, liderada por el fiscal Leandro Arévalo, quien dispuso la formación de actuaciones bajo el delito de daño. Por su parte, la mujer que acompañaba al sujeto no sufrió heridas físicas, aunque recibió contención por parte de los uniformados y de sus allegados.
La situación logró ser normalizada en horas de la mañana, aunque el episodio generó gran conmoción entre el resto de los turistas que se alojaban en el hotel.