LLEGA GEORGIEVA Y EL AJUSTE QUEDA AL DESNUDO: MILEI INCUMPLIÓ LA META FISCAL Y EL FMI EXIGE MÁS RECORTES

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La directora del Fondo Monetario Internacional se reunirá con Javier Milei en la Casa Rosada. Luego visitará Vaca Muerta. Sin embargo, detrás de la agenda oficial aparece un problema central: el Gobierno no alcanzó la meta de superávit primario acordada con el organismo.

La llegada de Kristalina Georgieva a la Argentina vuelve a poner al Fondo Monetario Internacional en el centro de la escena. Javier Milei recibirá este lunes a la directora del organismo en la Casa Rosada.

El encuentro está previsto para las 14. Será la primera reunión presencial entre ambos después de diez meses.

Desde el Gobierno intentan mostrar la visita como una señal de respaldo internacional. No obstante, los números oficiales exponen una situación mucho más delicada.

La administración libertaria incumplió una de las principales metas fiscales acordadas con el FMI. Por ese motivo, Milei y su equipo económico deberán explicar cómo piensan alcanzar los objetivos pendientes.

EL SUPERÁVIT QUE NO APARECIÓ

Durante junio, el Sector Público Nacional registró un déficit primario de 696.843 millones de pesos. Además, el déficit financiero superó el billón de pesos.

Como consecuencia, el superávit primario acumulado cayó del 0,7% al 0,6% del Producto Bruto Interno. De esta manera, el Gobierno quedó por debajo del objetivo previsto para el primer semestre de 2026.

El Ministerio de Economía explicó que el resultado negativo estuvo relacionado con la postergación del pago del Impuesto a las Ganancias. También mencionó el impacto estacional del medio aguinaldo.

Sin embargo, esas explicaciones no logran ocultar el dato principal. Después de aplicar un ajuste brutal, la gestión de Milei tampoco pudo cumplir la meta fiscal.

Los recortes alcanzaron a jubilaciones, salarios, universidades, obra pública y programas sociales. A pesar de ese sacrificio, las cuentas oficiales no mostraron el resultado prometido.

La situación resulta aún más grave porque el equilibrio fiscal fue presentado como la base del programa económico. Ahora, ese mismo pilar comienza a mostrar serias dificultades.

UN AJUSTE QUE LLEGÓ AL LÍMITE

Luis Caputo reconoció que el margen para seguir reduciendo el gasto es cada vez menor. Según el ministro, el nivel de gasto público ya se encuentra cerca de los registros de la década de 1990.

Por lo tanto, el Gobierno necesitaría aumentar la recaudación para alcanzar la meta anual. Esa admisión genera una pregunta inevitable: ¿quién pagará el nuevo esfuerzo?

La experiencia argentina demuestra que, cuando los números no cierran, el costo suele caer sobre los sectores más débiles. Trabajadores, jubilados, pequeñas empresas y familias terminan soportando las consecuencias.

Mientras tanto, millones de personas enfrentan tarifas elevadas, salarios atrasados y una fuerte caída del consumo. Esa realidad social contrasta con el discurso de estabilidad que sostiene la Casa Rosada.

EL FMI PIDE MÁS DISCIPLINA FISCAL

El Fondo Monetario Internacional estableció que la Argentina deberá alcanzar un superávit primario cercano al 1,5% del PBI durante 2026.

Para diciembre, el compromiso oficial es llegar al 1,4%. Sin embargo, el déficit registrado en junio vuelve mucho más difícil alcanzar ese objetivo.

Entre las medidas analizadas aparece una nueva reducción de los subsidios energéticos. También se estudian cambios en las transferencias sociales y nuevos recortes en el gasto público.

A su vez, el Gobierno evalúa modificaciones en impuestos específicos y subsidios al transporte. Estas decisiones podrían trasladar más costos a los hogares.

Bajo la expresión “disciplina fiscal” se esconde una amenaza concreta. Menos subsidios pueden significar facturas de luz, gas y transporte todavía más caras.

Por otra parte, una mayor focalización de la ayuda social podría dejar sin cobertura a miles de personas. En un contexto de emergencia, esa posibilidad genera una enorme preocupación.

LA REFORMA LABORAL TAMBIÉN QUEDÓ EN PAUSA

El Gobierno postergó hasta el 1° de noviembre la entrada en vigencia del Fondo de Asistencia Laboral. La decisión estuvo relacionada con el costo fiscal de la medida.

La aplicación podría demorarse nuevamente. Sin embargo, una postergación más extensa obligaría al oficialismo a conseguir una nueva autorización del Congreso.

Dentro del propio Gobierno existe preocupación por este tema. La falta de recursos comienza a complicar algunas de las reformas anunciadas por Milei.

De esta forma, el relato de un programa económico ordenado choca con una realidad cada vez más frágil. Las metas no se cumplen y las medidas prometidas deben ser demoradas.

GEORGIEVA VISITARÁ VACA MUERTA

La agenda de Kristalina Georgieva continuará el martes 28 de julio. La directora del FMI viajará al yacimiento Loma Campana, ubicado en Vaca Muerta, Neuquén.

Allí será recibida por autoridades de YPF. El objetivo será observar el desarrollo de uno de los sectores más importantes para el ingreso de dólares.

Vaca Muerta representa una oportunidad estratégica para la Argentina. Su crecimiento puede impulsar la producción, la industria y el empleo nacional.

No obstante, esa riqueza no debería utilizarse solamente como garantía frente a los acreedores externos. Los recursos energéticos deben servir para mejorar la vida del pueblo argentino.

LAS RESERVAS TAMBIÉN ESTÁN BAJO CONTROL

El Banco Central compró más de 13.000 millones de dólares durante 2026. Además, habría cumplido la meta de acumulación correspondiente al primer semestre.

Pese a ese resultado, el compromiso de aumentar las reservas netas en 8.000 millones de dólares para diciembre continúa vigente.

El Fondo seguirá de cerca cada movimiento. No solo observará la cantidad de dólares acumulados, sino también la calidad y la sostenibilidad de esas reservas.

Este control confirma que las principales decisiones económicas del país continúan bajo supervisión externa. Mientras tanto, el Gobierno presenta esa vigilancia como una señal de confianza.

¿QUIÉN PAGARÁ EL INCUMPLIMIENTO?

La reunión entre Milei y Georgieva no será una simple fotografía protocolar. Sobre la mesa estarán las condiciones económicas de los próximos meses.

El punto central será definir cómo se compensará el incumplimiento fiscal. También deberá resolverse de dónde saldrán los recursos necesarios para alcanzar las nuevas metas.

Mientras la Casa Rosada celebra el respaldo del FMI, la emergencia social continúa creciendo. Los jubilados deben elegir entre comprar alimentos o medicamentos.

Al mismo tiempo, los trabajadores pierden poder adquisitivo y los comercios sufren la caída de las ventas. Esa realidad está muy lejos del optimismo que intenta mostrar el Gobierno.

Resulta difícil hablar de estabilidad cuando el orden financiero depende de nuevos recortes. La sociedad argentina ya soportó un ajuste demasiado profundo.

La visita de Georgieva deja al descubierto la principal contradicción del modelo libertario. Milei prometió libertad económica, pero el país continúa condicionado por metas, revisiones y exigencias del Fondo Monetario Internacional.

Detrás de cada cifra fiscal existe una familia, un empleo y un derecho. Ninguno de ellos debería seguir siendo tratado como una simple variable de ajuste.

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