ROSARIO BAJO FUEGO: MATARON A UN JOVEN DE 24 AÑOS Y UNA MUJER QUEDÓ GRAVEMENTE HERIDA

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Cristian Emanuel Lucero recibió dos disparos y murió en plena calle. Una joven permanece internada con pronóstico reservado, mientras el atacante continúa prófugo y es buscado mediante cámaras de seguridad.

Rosario volvió a quedar atravesada por la violencia armada. Un ataque a tiros en Rosario terminó con un joven de 24 años asesinado y una mujer de la misma edad gravemente herida. El agresor habría llegado en un automóvil, disparó contra un grupo que se encontraba en la vereda y escapó sin dejar rastros.

El sangriento episodio ocurrió durante la noche del sábado, minutos después de las 23.40, en la intersección de las calles Cagancha y Cafferata, dentro del barrio Alvear, en la zona suroeste de la ciudad.

Varios vecinos escucharon una sucesión de detonaciones y se comunicaron inmediatamente con el servicio de emergencias 911. Ante la gravedad de las llamadas, patrulleros y ambulancias fueron enviados hacia el lugar.

Cuando los agentes arribaron, encontraron a dos personas tendidas sobre la vía pública. Ambas presentaban heridas provocadas por disparos de arma de fuego.

DOS DISPAROS MORTALES EN PLENA CALLE

El personal médico confirmó que Cristian Emanuel Lucero había muerto en el lugar. El joven presentaba un impacto de bala en el tórax y otro en el cuello, lesiones que resultaron mortales.

A pocos metros se encontraba una mujer de 24 años, identificada por sus iniciales como N. L. M. La víctima tenía una herida de bala en el abdomen y necesitaba atención médica urgente.

Una ambulancia la trasladó rápidamente al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez. Allí quedó internada bajo estricta vigilancia profesional y con pronóstico reservado.

La gravedad de la lesión abdominal obliga a mantener un seguimiento permanente de su evolución. Hasta el momento, no se difundieron nuevos detalles sobre su estado de salud.

EL ATACANTE BAJÓ DE UN AUTO, DISPARÓ Y ESCAPÓ

Las primeras actuaciones indican que el ataque habría sido cometido por una sola persona. El sospechoso llegó a bordo de un automóvil y abrió fuego contra un grupo que se encontraba reunido en la vereda.

Según la reconstrucción inicial, el hombre efectuó varios disparos sin pronunciar palabra. Después regresó al vehículo y escapó rápidamente de la zona.

El autor del ataque a tiros en Rosario continúa prófugo. Por el momento, no se informaron detenciones ni se estableció públicamente cuál habría sido el motivo del crimen.

Esta modalidad violenta volvió a sembrar miedo entre los habitantes de un barrio residencial donde, incluso durante la noche, suele registrarse circulación de vecinos.

TRES VAINAS SERVIDAS Y CÁMARAS BAJO ANÁLISIS

La investigación quedó a cargo de la fiscal de Homicidios Marina Vigo. Como primera medida, se ordenó la intervención del Gabinete Criminalístico de la Policía de Investigaciones.

Los especialistas realizaron un relevamiento completo del lugar, buscaron rastros y tomaron declaraciones a posibles testigos. Durante las pericias también fueron encontradas tres vainas servidas.

Ese material será analizado para determinar el calibre del arma utilizada. Los investigadores intentarán establecer, además, si el armamento pudo haber participado en otros hechos violentos.

También se ordenó revisar cámaras de seguridad públicas y privadas ubicadas en las inmediaciones. Las imágenes podrían resultar fundamentales para identificar el automóvil, reconstruir su recorrido y obtener datos sobre el atacante.

Cada grabación será examinada para conocer desde qué dirección llegó el vehículo y hacia dónde escapó después de los disparos.

UNA CIUDAD GOLPEADA POR LA VIOLENCIA

El crimen de Cristian Emanuel Lucero vuelve a encender la alarma por la circulación de armas y la repetición de ataques en los barrios populares de Rosario. Una vez más, la violencia irrumpió en plena calle y destruyó la vida de una familia en cuestión de segundos.

Mientras se anuncian estadísticas y operativos, numerosos vecinos continúan conviviendo con el temor cotidiano. El derecho a caminar por el barrio, reunirse en una vereda o regresar al hogar no puede transformarse en un privilegio.

Frente a este escenario, la seguridad debe estar acompañada por políticas sociales, presencia territorial, educación, trabajo y prevención. La respuesta no puede limitarse a llegar después de los disparos, cuando las víctimas ya están tendidas sobre el asfalto.

La comunidad necesita un Estado presente que proteja a los ciudadanos, investigue cada crimen y actúe antes de que las armas vuelvan a hablar.

Por ahora, la principal incógnita sigue abierta. La Justicia busca determinar quién disparó, por qué atacó al grupo y dónde se encuentra el automóvil utilizado para escapar.

Cristian Emanuel Lucero murió con apenas 24 años. Otra joven permanece hospitalizada, mientras una familia exige respuestas y todo un barrio intenta recuperarse de una noche marcada por el miedo, los disparos y la muerte.

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