Por Redacción Info del Plata
El ámbito institucional tripartito encargado de regular el ingreso básico de los trabajadores argentinos volvió a transformarse en un escenario de ruptura y desamparo social. La sesión virtual del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) culminó en un escándalo luego de que la Confederación General del Trabajo (CGT) y las dos vertientes de la CTA decidieran levantarse y abandonar la reunión antes del inicio de la sesión plenaria.
La salida del bloque sindical se produjo tras constatar la insalvable distancia frente a la propuesta presentada por el bloque empresario —encabezado por la Unión Industrial Argentina (UIA), la Cámara Argentina de Comercio (CAC), CAME, CAMARCO y ADEBA—, la cual fue calificada por los dirigentes gremiales como una “falta de respeto inadmisible” a la realidad de millones de familias.
La brecha del hambre: $993.000 vs. $468.000 en 2027
En la comisión técnica, las tres centrales sindicales presentaron una propuesta unificada que contemplaba elevar el Salario Mínimo, Vital y Móvil a $911.000 para julio y a $993.000 para diciembre de 2026. El planteo tomó como referencia elemental la Canasta Básica Total familiar medida por el INDEC, que en la actualidad se ubica en los $1.564.716 mensuales para no caer bajo la línea de la pobreza.
La contrapropuesta patronal generó un repudio unánime: las cámaras empresarias ofrecieron una pauta de aumentos escalonados del 1,8% para septiembre y un 1,7% mensual desde octubre hasta abril de 2027. De haberse convalidado, el salario mínimo recién alcanzaría los $468.000 en abril del próximo año, profundizando la licuación de los ingresos frente a la inflación y el impacto de los tarifazos.
“Lo que ofrecieron los empresarios no alcanza siquiera para comprar un kilo de pan por mes”, sentenció el cotitular cegetista Jorge Sola (Seguros) al fundamentar el retiro del plenario. En el mismo sentido, Cristian Jerónimo (Vidrio) advirtió que el movimiento obrero no prestará quórum ni avalará una maniobra destinada a legitimar remuneraciones de indigencia.
Peor que en 2001: el informe técnico de la UBA
El fracaso de las negociaciones no es un episodio aislado, sino el corolario de una política sistemática de licuación salarial. Un relevamiento del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP UBA-CONICET) confirmó que el SMVM acumula trece meses consecutivos de caída en términos reales.
Desde noviembre de 2023, la pérdida real del poder de compra del salario mínimo asciende al 40,5%. De acuerdo con el IIEP, el haber legal actual se sitúa por debajo del registro de 2001 previo al estallido de la convertibilidad y representa un desplome del 67% respecto del máximo histórico alcanzado en septiembre de 2011, equivaliendo hoy a apenas un tercio de aquel poder de compra.
El laudo oficial y el intento de un “piso” de convenio
Al quedar trunca la votación por falta de quórum y ausencia de acuerdo, la Secretaría de Trabajo volverá a recurrir al mecanismo del laudo ministerial (fijación por decreto), tal como ocurrió en las últimas actualizaciones unilaterales.
En paralelo, el Gobierno intenta instalar una cláusula de “salario mínimo garantizado” de $1.070.000 dentro de los convenios colectivos con adicionales y premios para actividades como UOCRA, Sanidad o Maestranza, buscando maquillar el colapso del salario básico legal que sirve de ancla para planes sociales y programas asistenciales.