Por Redacción Info del Plata
Frente a una de las manifestaciones más hirientes de la recesión económica que atraviesa el país, el Poder Ejecutivo optó por la negación dogmática y el blindaje político. El presidente Javier Milei reunió a su mesa chica en la Quinta de Olivos y posterior a ello encabezó un alineamiento de tropa con legisladores de La Libertad Avanza y el PRO, con la consigna explícita de rechazar de plano cualquier proyecto de ley que busque brindar alivio financiero o refinanciación a las familias y PyMEs morosas.
Acompañado en la postura por el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, y el presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, el Jefe de Estado sostuvo en la Bolsa de Comercio de Rosario que el debate sobre el quebranto familiar es “una categoría de mercado que entra en la definición de repugnante” y denunció una supuesta “operación política del kirchnerismo” para erosionar su gestión.
Los datos que oculta la narrativa oficial
Para armar la trinchera discursiva, el Presidente se escudó en el último “Informe sobre Bancos” del BCRA publicado el 21 de agosto. Sin embargo, una lectura rigurosa de las propias estadísticas oficiales desmiente la calma que intenta vender la Casa Rosada:
- Mora en hogares al límite: la tasa de incumplimiento en los créditos a las familias trepó al 12,8%, impulsada por el colapso en la capacidad de pago de préstamos personales y prendarios.
- El truco estadístico de los “irrecuperables”: el informe del BCRA admite explícitamente que la leve baja en la mora promedio general (que se ubicó en 7,6%) no responde a una mejora en los ingresos de la gente, sino a que un contingente masivo de deudores cayó en la categoría de cartera irregular “irrecuperable”, saliendo del cálculo estadístico ordinario.
- Previsiones bancarias por las nubes: las entidades financieras privadas debieron llevar sus reservas de cobertura para incobrabilidad al 86,6% de la cartera en mora, anticipando una marea de ejecuciones judiciales y pérdidas crediticias.
Dogmatismo de 1946 y culpas a las víctimas
Fiel a su matriz ideológica, Milei repartió entre sus legisladores ejemplares del libro La economía en una lección, publicado en 1946 por el filósofo libertario estadounidense Henry Hazlitt, para ordenar los argumentos de rechazo en el Congreso.
Bajo la premisa de que el Estado no debe intervenir en acuerdos “entre privados”, el Mandatario adujo que rescatar a las familias endeudadas equivaldría a “hacer populismo” y “financiar al usurero”. En un pasaje que despertó profunda indignación social, el Presidente descalificó el origen de las deudas al señalar ante sus diputados que “muchas familias tomaron deuda para comprar televisores para ver el Mundial”, omitiendo que el grueso del sobreendeudamiento actual en tarjetas y créditos se destina a la compra de alimentos en supermercados, pago de medicamentos y cobertura de las boletas de luz y gas.
El Pacto de blindaje en el Congreso
La maniobra defensiva del oficialismo apunta a neutralizar la sesión especial convocada por la oposición en la Cámara de Diputados para el próximo 9 de septiembre, donde se pretende dar tratamiento a cerca de 40 proyectos de refinanciación de deudas, topes a los intereses punitorios y suspensión de ejecuciones.
Con el respaldo de bloques aliados liderados por Cristian Ritondo (PRO), quienes argumentan que “la solución vendrá por el crecimiento”, el Gobierno prepara un bloqueo parlamentario, dejando a millones de trabajadores y cuentapropistas a merced de la usura bancaria y el remate de sus pocos bienes.