COLAPSO DEL CONSUMO: LA JUSTICIA DECRETÓ LA QUIEBRA DE LA DUEÑA DE MUSIMUNDO Y MÁS DE 600 EMPLEADOS QUEDAN EN LA CALLE

Conductor en el estudio de noticias de Info del Plata Noticias presentando informe sobre la quiebra de Carsa S.A. (Musimundo) y los 600 empleos en peligro. Conductor en el estudio de noticias de Info del Plata Noticias presentando informe sobre la quiebra de Carsa S.A. (Musimundo) y los 600 empleos en peligro.
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Por Redacción Info del Plata

La recesión inducida por el programa económico libertario terminó por derribar a un peso pesado del retail argentino. El Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N° 6 de Resistencia, Chaco, decretó formalmente la quiebra de Carsa S.A., una de las dos firmas históricas licenciatarias y operadoras de la cadena Musimundo, tras revocar el acuerdo preventivo que la compañía mantenía con sus acreedores por insolvencia sobreviniente.

La resolución judicial se traduce en una sentencia letal para la actividad mercantil de las provincias del Norte Grande, el Litoral y diversas localidades bonaerenses: pone en riesgo inmediato de cierre a cerca de 40 sucursales comerciales y deja en la incertidumbre más absoluta a más de 600 trabajadores directos nucleados en la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS).

La asfixia de un modelo que liquidó el poder adquisitivo

Aunque Carsa S.A. arrastraba pasivos de reestructuraciones previas, el factor detonante de la liquidación judicial fue la imposibilidad absoluta de generar flujo de caja durante el último año. El derrumbe del poder de compra popular liquidó la adquisición de bienes durables y electrodomésticos:

  • Desplome de ventas: Relevamientos de la CAME dan cuenta de una contracción acumulada de más del 18% interanual en el rubro de electrodomésticos y artículos para el hogar.
  • Muerte del crédito en cuotas: La eliminación forzada de programas de fomento al consumo con tasa regulada y el encarecimiento desmedido del costo financiero total de las tarjetas de crédito tornaron prohibitivo el acceso a heladeras, lavarropas o tecnología básica para la clase media y la clase trabajadora.
  • Costos fijos disparados: Al parate de la facturación se sumó la cuadruplicación de las tarifas de electricidad comercial (con quita total de subsidios) y aumentos desorbitados en los alquileres corporativos tras la derogación de la Ley de Alquileres.

“No hay empresa comercial que aguante si los salarios de la gente no alcanzan para comprar comida y si el financiamiento en cuotas aplica tasas usureras. Musimundo no quiebra por una mala jugada empresarial: quiebra porque la economía real de la Argentina está completamente paralizada”, advirtieron fuentes sindicales mercantiles desde la regional chaqueña.

La falacia de la reactivación y el drama social

El cierre forzoso de Carsa S.A. desbarata el relato triunfalista de la Casa Rosada. Mientras el presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo insisten en que la economía rebota a paso firme, el paisaje urbano de las principales ciudades exhibe un tendal de locales vacíos, carteles de liquidación final y despidos por goteo.

La quiebra judicializada de Musimundo es apenas la punta del iceberg de una cadena de pagos que amenaza con cortar a proveedores industriales locales, talleres de logística y empresas de servicios. El justicialismo doctrinario lo advirtió con claridad: la estabilidad macroeconómica cimentada sobre la destrucción del mercado interno no es progreso, es la antesala de la desocupación masiva y el cementerio productivo nacional.

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