Por Redacción Info del Plata
Un hecho de extrema gravedad sacude al mundo judicial y político nacional. El economista Guillermo Bellingi (55 años), exsubdirector general de la Procuración General de la Nación y docente de la Universidad Nacional de La Plata, fue hallado sin vida este martes en la vía pública en la localidad de Villa Elisa, partido de La Plata.
El cadáver presentaba una herida punzocortante penetrante en la zona del tórax. En el lugar de los hechos, personal policial constató que la víctima conservaba sus pertenencias personales (billetera, teléfono celular y reloj), lo que condujo a los investigadores a barajar de manera preliminar la hipótesis de un presunto suicidio, aunque la fiscalía actuante mantiene abiertas todas las líneas investigativas y ordenó la realización de peritajes balísticos, dactilares y forenses de rigor.
El factor determinante: la inminencia del juicio oral
La conmoción por el fallecimiento de Bellingi no se agota en el plano policial, sino que impacta de lleno en los tribunales federales:
- Juicio en 20 días: Bellingi era uno de los principales imputados en la causa federal que investiga la compra del edificio central de la Procuración General de la Nación (ubicado en la calle Perón al 600 de la Ciudad de Buenos Aires), formalizada en 2013 durante la gestión de Alejandra Gils Carbó. El debate oral y público estaba programado para dar inicio en exactamente tres semanas.
- El rol en el expediente: A Bellingi se le atribuía un papel técnico clave en el área de administración y contrataciones del organismo que condujo a la licitación cuestionada.
- Trascendencia procesal: La extinción de la acción penal por fallecimiento respecto a su persona altera el mapa probatorio del juicio oral, donde se preveía la exposición cruzada de testimonios técnicos y periciales.
Clima enrarecido y degradación del Estado
El episodio ocurre en un contexto de altísima sensibilidad institucional. Desde el inicio de la gestión libertaria de Javier Milei, el Poder Ejecutivo ha sometido al sistema judicial a una presión permanente: hostigamiento público a jueces y fiscales que no fallan según los deseos de Balcarce 50, congelamiento de partidas presupuestarias mínimas para el funcionamiento de los tribunales y una prédica constante que alimenta la desconfianza ciudadana y la fragmentación social.
En este marco, la muerte de un testigo e imputado a días de presentarse ante un tribunal oral no admite conclusiones apresuradas ni operaciones de prensa. La sociedad argentina exige una investigación científica, rigurosa y transparente por parte de la fiscalía bonaerense para disipar cualquier duda sobre lo sucedido en Villa Elisa.
La verdad objetiva y la preservación de las instituciones republicanas son exigencias irrenunciables para garantizar la paz comunitaria y el imperio de la ley.