Un encuentro coordinado por una aplicación terminó en una pesadilla dentro de un edificio de Mar del Plata. La víctima fue reducida, atada y amenazada de muerte.
Una cita trampa por Telegram en Mar del Plata terminó con un hombre asfixiado y maniatado dentro de su propio departamento.
El delincuente había coordinado el encuentro mediante la aplicación. Sin embargo, al ingresar a la vivienda, atacó al dueño y comenzó a robar sus pertenencias.
El violento episodio ocurrió en un edificio ubicado sobre la avenida Colón al 2700. Aunque el hecho se produjo en julio de 2014, la Justicia dictó ahora una condena contra el responsable.
El acusado recibió una pena de tres años y ocho meses de prisión. Además, fue declarado reincidente.
EL ENCUENTRO TERMINÓ EN UN VIOLENTO ASALTO
Según la investigación, Jorge Leonel Soarez llegó al departamento luego de pactar una cita por Telegram.
Una vez dentro de la vivienda, aplicó una maniobra de asfixia contra la víctima. Después, la redujo y la ató de pies y manos.
El hombre quedó completamente inmovilizado. Mientras tanto, el agresor recorrió las habitaciones y comenzó a reunir objetos de valor.
Entre los elementos robados había una computadora portátil, un iPhone y otro teléfono celular marca Samsung.
También se llevó auriculares, cargadores, prendas de vestir y anteojos.
LO OBLIGÓ A PEDIR UNA TRANSFERENCIA BANCARIA
El ataque no terminó con el robo de los objetos.
Antes de escapar, el delincuente obligó a la víctima a llamar a una amiga. El objetivo era conseguir una transferencia bancaria.
De esta manera, el agresor intentó obtener todavía más dinero mediante amenazas y violencia.
La víctima permaneció atada durante toda la secuencia. Por eso, no tuvo ninguna posibilidad de defenderse ni de pedir ayuda.
LA AMENAZA ANTES DE ESCAPAR
Antes de abandonar el departamento, Soarez lanzó una grave amenaza.
“No hagas ruido porque vuelvo y te mato”, le habría dicho al dueño de la vivienda.
La frase aumentó el temor de la víctima, que quedó sola, atada y rodeada por el desorden provocado durante el robo.
Por su parte, el atacante escapó con los equipos electrónicos, la ropa y otros objetos personales.
EL ACUSADO INTENTÓ JUSTIFICAR EL ATAQUE
Durante su declaración, Soarez reconoció que había coordinado el encuentro mediante Telegram.
No obstante, aseguró que esperaba encontrarse con una mujer. También afirmó que se produjo un forcejeo por supuestas proposiciones del dueño del departamento.
Según su versión, tomó algunos objetos y luego se retiró del lugar.
La Justicia rechazó esa explicación. Las pruebas reunidas permitieron reconstruir el ataque y confirmar su responsabilidad.
LA CONDENA Y LA REINCIDENCIA
El Tribunal Oral en lo Criminal N.º 3 validó un acuerdo de juicio abreviado.
Como resultado, Soarez fue condenado a tres años y ocho meses de prisión.
También fue declarado reincidente. De manera provisoria, deberá cumplir la pena hasta el 2 de mayo de 2028.
La condena fue impuesta por robo con arma de fuego cuya aptitud para disparar no pudo ser acreditada. Además, se tuvo en cuenta el uso de una llave verdadera sustraída.
ALERTA POR LAS CITAS PACTADAS EN APLICACIONES
La cita trampa por Telegram en Mar del Plata vuelve a encender una señal de alarma.
Cada vez más delincuentes utilizan aplicaciones, redes sociales y perfiles falsos para acercarse a sus víctimas.
Primero, generan confianza mediante una conversación virtual. Luego, coordinan un encuentro y aprovechan ese momento para ejecutar el robo.
En algunos casos, los delincuentes logran ingresar a una vivienda. En otros, atacan a las víctimas cuando llegan al lugar acordado.
Por ese motivo, resulta fundamental verificar la identidad de la otra persona y evitar los primeros encuentros en domicilios particulares.
También es recomendable informar a un familiar o amigo sobre el lugar de la cita.
EL DELITO TAMBIÉN AVANZA POR LAS PANTALLAS
La tecnología ofrece nuevas formas de comunicación. Sin embargo, también puede ser utilizada para organizar delitos.
Frente a esta realidad, la prevención individual es importante, pero no alcanza.
El Estado debe fortalecer la investigación digital, capacitar a las fuerzas de seguridad y mejorar las herramientas para detectar perfiles utilizados en robos.
Además, los agentes necesitan salarios dignos y recursos adecuados para combatir modalidades delictivas que cambian de manera permanente.
La inseguridad no comienza solamente en una calle oscura. Muchas veces, también puede comenzar detrás de una pantalla.