Mientras el pueblo no llega a fin de mes y el hambre golpea las puertas de cada hogar argentino, Manuel Adorni —el hombre de las mil excusas— huye hacia Mendoza para ocultar el barro judicial que lo salpica. Con su hermano imputado y confesiones de miles de dólares en efectivo “bajo la mesa”, el Jefe de Gabinete se refugia en el RIGI y en la complicidad de los radicales. ¡Una vergüenza nacional!
La impunidad tiene cara de piedra y se apellida Adorni. En un país quebrado, donde los jubilados eligen entre comer o comprar remedios, la familia del Jefe de Gabinete parece haber encontrado la “fórmula de la felicidad” financiera. Ayer, la Casa Rosada se transformó en un búnker de silencio sepulcral: nadie pudo —o quiso— explicar cómo es que Francisco Adorni, el hermano del “campeón de los datos”, terminó imputado por enriquecimiento ilícito.
Pero el escándalo no termina en la familia. El propio Manuel Adorni está contra las cuerdas tras la declaración de un testigo que reveló un manejo de fondos que espantaría a cualquier trabajador: 21.000 dólares en efectivo, taca-taca, para pagar el alquiler de una mansión en un country. ¿De dónde salió esa plata, Manuel? ¿Es esa la “libertad” de la que hablan, la de andar con fajos de dólares mientras el pueblo usa la tarjeta SUBE sin saldo?
EL SHOW DE LA CASTA: FOTOS CARAS EN MENDOZA
Lejos de dar la cara ante la Justicia o de renunciar por una mínima cuestión de ética —palabra que no figura en el diccionario libertario—, Adorni se tomó un avión a Mendoza. Allí, en un acto que destila olor a pacto político, se mostrará con el “Mago de las Finanzas” Luis Caputo y el gobernador radical Alfredo Cornejo.
“Es el primer proyecto del RIGI”, dicen para justificar el viaje. La realidad es otra: buscan una foto que tape el olor a corrupción que emana de los despachos de Balcarce 50.
EL CLAN MILEI Y EL ARMADO DEL PODER
Mientras el país se hunde en una parálisis administrativa sin precedentes, la “Jefa” Karina Milei no descansa. Junto a Adorni y los Menem —la casta más rancia que volvió para darnos lecciones de moral—, están más preocupados por las listas de 2027 que por la emergencia social que incendia las provincias.
La estrategia es clara: usar los recursos del Estado para aceitar acuerdos con gobernadores aliados y perseguir a los que no se arrodillan. Mientras tanto, el “hermano presidencial” sigue festejando la postergación de las sesiones en Diputados que buscaban interpelar a su funcionario estrella.
UN GOBIERNO QUE SE CAE A PEDAZOS
Las encuestas ya lo confirman: el “Efecto Adorni” está destruyendo la imagen de un Javier Milei que prometió venir a barrer a la casta y terminó rodeado de imputados, dólares en efectivo y funcionarios que viven en una realidad paralela.
¿Hasta cuándo van a seguir subestimando al pueblo argentino? ¿Hasta cuándo el silencio de la Rosada ante el saqueo de los mismos de siempre?