TERROR EN LA MADRUGADA: El voraz incendio que redujo a cenizas el mega depósito de La Anónima

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Un incendio de proporciones dantescas destruyó por completo el principal centro de distribución logística de la cadena de supermercados en Cipolletti, Río Negro. Los propios trabajadores intentaron frenar el avance de las llamas en medio de un escenario de desesperación. Milagrosamente, no hubo víctimas fatales.

Una noche de rutina se transformó en una verdadera pesadilla en la ciudad rionegrina de Cipolletti. Alrededor de las 3:00 de la madrugada de este martes, un fuego incontrolable consumió en su totalidad el inmenso depósito logístico de la cadena La Anónima, ubicado sobre la calle Tres Arroyos.

Lejos de paralizarse ante el terror, fueron los propios empleados del turno nocturno quienes protagonizaron los primeros y desesperados intentos por contener el desastre. Armados con extintores de mano y las mangueras de la red de seguridad del establecimiento, los trabajadores enfrentaron las llamas mientras una ensordecedora alarma marcaba el ritmo del pánico generalizado.

El infierno desde el exterior

El detalle más escalofriante de la madrugada fue la forma en la que avanzó el siniestro. Los operarios advirtieron rápidamente que el fuego provenía desde afuera del complejo: en su desesperación, intentaban enfriar con agua las enormes chapas del galpón, que ya se encontraban, literalmente, al rojo vivo por las altísimas temperaturas.

A medida que los minutos pasaban, una densa columna de humo negro —que por la mañana sería visible desde Neuquén y Fernández Oro— comenzó a apoderarse del interior del edificio. Ante el inminente riesgo de intoxicación y el colapso de las estructuras, se dio la voz de alerta y se ordenó lo inevitable: la evacuación total del lugar.

Evacuación al límite y colapso estructural

Gracias a la rápida reacción del personal, la tragedia no se cobró vidas humanas.

  • Evacuación exitosa: Entre 50 y 60 operarios lograron salir a tiempo antes de que el edificio fuera consumido.
  • Heridos: Apenas un trabajador requirió asistencia médica por inhalación de humo, encontrándose completamente fuera de peligro.
  • Destrucción: El fuego provocó el derrumbe parcial del techo y la caída de varios muros del complejo. Vecinos de la zona reportaron fuertes explosiones sucesivas.

El operativo para sofocar el siniestro requirió un despliegue titánico. Dotaciones de Bomberos Voluntarios de Cipolletti, Fernández Oro, Cinco Saltos y Neuquén, junto al SIARME y Defensa Civil, batallaron contra las llamas durante horas. Por extrema precaución, la distribuidora EdERSA debió interrumpir el suministro eléctrico en los barrios aledaños (Manzanar, Santa Clara, Mariano Moreno y Belgrano) a pedido de los bomberos, ante el altísimo riesgo de colapso de las líneas de tensión.

¿Cómo se desató el desastre?

El Ministerio Público Fiscal (MPF) ya abrió una investigación exhaustiva para determinar las causas exactas. Sin embargo, los primeros indicios oficiales alejan la teoría de un ataque intencional y apuntan a una tragedia accidental originada por las inclemencias del clima.

La hipótesis principal sugiere que personas en situación de calle que se refugiaban en una construcción abandonada cerca de las vías del ferrocarril habrían encendido una fogata para combatir las bajas temperaturas de la región. El fuego se habría salido de control, propagándose rápidamente hasta alcanzar la estructura metálica del depósito y desatando el infierno.

El impacto logístico para la Patagonia

La destrucción total del predio de calle Tres Arroyos 643 no es un golpe menor para la región. El lugar no era un simple depósito: funcionaba como el nodo central de acopio y distribución de mercadería para más de 30 sucursales en distintas ciudades de la Patagonia septentrional.

Desde la compañía confirmaron pérdidas materiales “de consideración” y ya activaron estrictos protocolos de contingencia. El objetivo a contrarreloj de la firma es readecuar toda la matriz operativa logística para garantizar que el suministro de productos no se vea interrumpido. Asimismo, emitieron un profundo agradecimiento a las autoridades, a los cuerpos de bomberos y a sus propios trabajadores, quienes lo arriesgaron todo durante los dramáticos minutos iniciales.

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