UNIVERSIDADES DE PIE: PARO NACIONAL DE 48 HORAS CONTRA EL APAGÓN CIENTÍFICO Y EL AJUSTE SALARIAL DE MILEI

Conductor en el estudio de noticias de Info del Plata Noticias presentando informe sobre el paro nacional universitario de 48 horas en las 57 casas de altos estudios. Conductor en el estudio de noticias de Info del Plata Noticias presentando informe sobre el paro nacional universitario de 48 horas en las 57 casas de altos estudios.
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Por Redacción Info del Plata

El sistema universitario público argentino se prepara para un nuevo hito de resistencia federal. El Frente Sindical de Universidades Nacionales —espacio de unidad que integra a CONADU, CONADU Histórica, FEDUN, FAGDUT, UDA, CTERA y los trabajadores nodocentes de FATUN— confirmó un paro nacional total de 48 horas sin concurrencia a los lugares de trabajo para este miércoles 26 y jueves 27 de agosto, paralizando las aulas, laboratorios y centros de investigación de las 57 universidades nacionales distribuidas a lo largo y a lo ancho de la Patria.

La medida de fuerza, aprobada por unanimidad en los plenarios de secretarios generales, es la respuesta gremial ante la intransigencia del Ministerio de Capital Humano y la Secretaría de Educación, que clausuraron de facto la mesa de negociación paritaria otorgando incrementos unilaterales por decreto que no cubren ni la mitad de la inflación acumulada.

Sueldos bajo la línea de pobreza en las cátedras

El cuadro de asfixia que atraviesan los trabajadores docentes y nodocentes no reconoce antecedentes inmediatos. De acuerdo con informes técnicos del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y de los gremios académicos, el poder de compra salarial acumuló una pérdida real superior al 35%, empujando a más del 60% de los ayudantes de primera y jefes de trabajos prácticos (JTP) a percibir remuneraciones por debajo de la línea de pobreza establecida por el INDEC.

La falta de una recomposición salarial acorde a la inflación disparó un fenómeno crítico de fuga de cerebros en los claustros: docentes con décadas de formación y jóvenes investigadores se ven obligados a renunciar a sus cargos en las universidades públicas para volcarse al sector privado o buscar becas en el extranjero, desmantelando equipos de investigación consolidados.

El ahogo presupuestario y el peligro en las facultades

A la licuación de los haberes se suma el congelamiento de las partidas destinadas al funcionamiento básico de los edificios universitarios. Aunque el Ejecutivo anunció refuerzos para gastos de mantenimiento operativo, dichos fondos representan apenas un porcentaje marginal frente al encarecimiento de las tarifas de luz, gas, insumos de laboratorio e instrumental importado indispensable para las carreras científicas y de salud.

La parálisis de las transferencias de capital frenó por completo las obras de ampliación de aulas, comedores estudiantiles y la compra de reactivos, poniendo en serio riesgo la regularidad del cursado durante el presente segundo cuatrimestre en distritos del conurbano bonaerense y del interior profundo.

La defensa de la movilidad social ascendente

Lejos de constituir un conflicto sectorial o meramente corporativo, la huelga universitaria sintetiza una disputa de fondo sobre el modelo de país. Frente al intento oficial de desfinanciar las casas de estudio para abrir el camino hacia el arancelamiento, los sistemas de vouchers y la mercantilización de la educación superior, la comunidad académica —docentes, investigadores, nodocentes y centros de estudiantes— ratificó que continuará en las calles para defender la gratuidad y el acceso irrestricto al conocimiento.

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