Alerta extrema: anticipan un “Súper El Niño” y advierten por un verano de lluvias récord y calor sofocante en Argentina

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El Pacífico muestra señales que mantienen en vilo a los meteorólogos. El fenómeno podría ser el más intenso en décadas, con consecuencias directas para el campo y las grandes ciudades. Qué zonas se verán más afectadas.

El clima en Argentina se prepara para un giro drástico. Tras un período de relativa calma, el Océano Pacífico comenzó a emitir señales inequívocas que los expertos siguen minuto a minuto: la formación de un “Súper El Niño”. Este fenómeno meteorológico, caracterizado por el calentamiento de las aguas ecuatoriales, amenaza con desatar un combo de olas de calor extremas e inundaciones que podrían marcar un antes y un después en la estadística climática nacional.

Expertos internacionales, junto a especialistas locales como Mauricio Saldivar, coinciden en que la magnitud de este evento podría alterar profundamente el mapa de riesgos de nuestro país. Aunque la prudencia técnica sugiere esperar a la consolidación de los modelos en junio, algunos científicos aseguran que existe el potencial de enfrentar el Niño más intenso de los últimos 140 años.

El mapa del impacto: ¿Dónde y cuándo llegará el agua?

El pronóstico para el cierre de 2026 y el inicio de 2027 es contundente. La mayor preocupación se centra en el Litoral y la zona centro del país, donde el régimen de precipitaciones rompería con todos los promedios históricos.

  • Primavera 2026: El noreste argentino comenzará a registrar anomalías. En Misiones, se esperan excesos de lluvia que superarán los 100 mm por encima de lo normal.
  • Verano 2026-2027: El núcleo de tormentas intensas se desplazará hacia Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y el noroeste de la provincia de Buenos Aires. Se prevén excedentes hídricos de 60 mm o más durante todo el trimestre.

El campo y la economía, en la mira

El fenómeno es una “moneda de dos caras” para el motor productivo de Argentina. Si bien las lluvias pueden ser un alivio para los suelos que arrastran déficit hídrico, la posibilidad de un “Súper El Niño” inclina la balanza hacia el riesgo de pérdidas multimillonarias.

  1. Saturación de suelos: Las zonas pampeanas podrían enfrentar inundaciones rurales severas, similares a las de las temporadas 1982-83 y 2015-16.
  2. Ganadería en riesgo: Los humedales del Delta del Paraná están bajo alerta ante la posible crecida de los grandes ríos, lo que obligaría a movimientos logísticos de emergencia para el ganado.
  3. Divisas: Dado que el complejo cerealero y oleaginoso es el principal ingreso de moneda extranjera, cualquier evento extremo impacta directamente en los precios de los alimentos y la estabilidad financiera del país.

Ciudades bajo amenaza: El riesgo de las crecidas

No solo el agro está bajo alerta. Las ciudades ribereñas del Paraná y el Uruguay enfrentan un escenario crítico. La combinación de lluvias locales intensas y la bajada de agua desde el norte podría generar desbordes y evacuaciones masivas. Los especialistas recomiendan a los municipios fortalecer los sistemas de alerta temprana y revisar la infraestructura hídrica antes de la llegada del pico estacional.

Un mundo más caliente: El factor 2026

Lo que hace que este posible “Súper El Niño” sea más peligroso que sus predecesores es el contexto de calentamiento global. Con un 2025 que ya batió récords de temperatura, la base de calor es mucho más alta.

“Un El Niño moderado hoy puede tener un impacto mayor que uno fuerte de hace treinta años”, advierten los especialistas, subrayando que las olas de calor no solo serán más intensas, sino también mucho más prolongadas.

Argentina se encuentra en una carrera contra el reloj para mitigar los efectos de una naturaleza que, una vez más, promete poner a prueba la infraestructura y la capacidad de respuesta del país.

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