En medio de una tregua que pende de un hilo y negociaciones desesperadas entre Trump e Irán, el “León” prefiere pasear por lugares sagrados y cantar a Nino Bravo. ¿Vuelve para ocuparse del hambre en Argentina o para seguir viviendo en su realidad paralela?
Mientras la diplomacia internacional contiene el aliento y los líderes mundiales como Donald Trump intentan evitar una catástrofe nuclear entre los Estados Unidos y el régimen chiíta de Irán, el presidente Javier Milei culmina su tercera —y costosa— gira por Israel como si estuviera en un retiro espiritual personal, lejos, muy lejos, de la heladera vacía de los argentinos.
Misticismo y desconexión: el “show” no para
En una Jerusalén blindada, donde el sonido de los misiles de Hezbollah es lo único que podría interrumpir la agenda mística del mandatario, Milei dedicó sus últimas horas a lo que más le gusta: el estudio religioso y la condecoración personal. Ayer fue la Yeshiva Hebron, donde entre empujones y un protocolo roto que rozó el papelón, fue recibido por la elite del talmudismo.
“La casta tiene miedo, pero el pueblo tiene hambre”, comentaban en las redes mientras se viralizaban las imágenes de un Presidente más preocupado por las antorchas en el Monte Herzl que por el encendido de las hornallas en el Conurbano.
¿Homenaje al Papa o puesta en escena?
La agenda marca que hoy visitará el Santo Sepulcro. Lo hace justo cuando se cumple un año del fallecimiento de Francisco, el Papa argentino al que Milei maltrató y luego intentó abrazar por conveniencia política. En el lugar más sagrado del cristianismo, se espera que el líder de La Libertad Avanza rinda un tributo que muchos tildan de “oportunismo tardío”, mientras el mundo espera saber si las negociaciones en Pakistán fracasan y la guerra total estalla en las próximas horas.
“Libre” de responsabilidades
Lo más insólito —o quizás lo más previsible de este gobierno— fue el ensayo general del acto por el 78vo aniversario del Estado de Israel. Allí, Milei no dudó en subirse al escenario para cantar “Libre” de Nino Bravo. Una elección musical irónica para un país que se siente cada vez más encadenado a la recesión y al ajuste brutal.
¿Qué pasará si Irán ataca durante el acto? La Casa Rosada ya puso el paraguas: “Actividad a confirmar”. Si las papas queman, usarán la grabación del ensayo para que el Presidente parezca estar donde no está. Una metáfora perfecta de su gestión: una realidad editada para las redes sociales mientras el país real sufre.
Un regreso con gusto a poco
Mañana miércoles, junto a su hermana Karina y el resto de la comitiva que pagamos todos, aterrizará en Buenos Aires. Volverá al país del crédito hipotecario impagable y de los salarios de miseria.
En su última visita, Netanyahu le pidió a su Dios por la victoria contra Irán. Hoy, los argentinos le piden al suyo que el Presidente baje a la tierra, deje de jugar a la geopolítica de alto riesgo y se entere de que, en la Argentina, la única guerra que importa es la que se libra todos los días para llegar a fin de mes.