El modelo de exclusión y entrega está haciendo estragos en los más humildes. Mientras el Gobierno celebra “números de Excel” en la Rosada, la UCA confirmó que 6 de cada 10 chicos son pobres. El desgarrador relato del Padre “Toto” de Vedia: “Se desvaneció por falta de alimento”.
La crueldad del modelo libertario ya no se oculta detrás de las planillas de cálculo ni de los discursos de “superávit” financiero. Hoy, la realidad golpea donde más duele: en el plato de comida de nuestros pibes. Un informe lapidario de la Universidad Católica Argentina (UCA) puso leña al fuego de una crisis social que arde en los barrios populares: el 60% de los niños en Argentina son pobres y un 30% padece una “inseguridad alimentaria severa”. Traducido al criollo: 3 de cada 10 chicos no saben si van a comer hoy.
“Se desmayó por hambre”: El grito de las villas
El dato estadístico cobró rostro humano y doloroso en las palabras del Padre “Toto” de Vedia, párroco de la Villa 21 y referente de los Sacerdotes de las Villas. En diálogo con la prensa, el cura villero relató un episodio que hiela la sangre y que refleja el abandono estatal: una alumna de un terciario se desplomó en plena clase. No fue el calor, no fue el cansancio; fue el hambre.
“Toto, a partir de mañana queremos retomar la merienda porque se nos desmayó una alumna por falta de alimento”, le suplicó el director de una escuela de enfermería al párroco.
Este no es un caso aislado. Es la postal de una Argentina que retrocede décadas en derechos humanos. Los pibes dejan la escuela para estar “en el pasillo”, el narcotráfico acecha donde el Estado se retira y las ollas populares —sostenidas por la solidaridad del pueblo y no por el Gobierno— ya no dan abasto.
El Estado se borró: El ajuste lo pagan los pibes
Mientras el presidente y su gabinete se jactan de un descenso en la inflación que nadie siente en el bolsillo del supermercado, el Padre De Vedia fue contundente sobre la ausencia de políticas públicas: “Hay un corrimiento abrupto del Estado. En décadas anteriores había presencia, hoy Nación y Ciudad desaparecieron de los barrios”.
La situación es crítica:
- Pobreza Infantil: 53,6% (UCA).
- Indigencia Adolescente: 10,7% (INDEC).
- Desamparo: Se cerraron orquestas infantiles, faltan docentes, no hay cloacas y las ambulancias no entran a las villas.
Solidaridad vs. Crueldad
Ante la falta de leche y pan en las mesas, es la comunidad organizada la que sale al rescate. En las parroquias y clubes de barrio, los coordinadores ahora deben improvisar meriendas y almuerzos en actividades donde antes no era necesario. “No desayuné” o “No voy a almorzar” es la frase que más escuchan los que caminan el territorio.
Desde InfoDelPlata nos preguntamos: ¿Hasta cuándo van a seguir ajustando a los que menos tienen? ¿Cuántos desmayos más necesita el Ministerio de Capital Humano para reaccionar? Mientras los “leones” rugen en las redes sociales, el pueblo tiene hambre y la patria sangra por sus niños.
LA POBREZA NO ES UN NÚMERO, ES UN CRIMEN SOCIAL.