Patricia Bullrich desafió abiertamente a los hermanos Milei y desnudó la falta de conducción del gobierno. Caprichos, vendettas personales y una “casta” que se devora a sí misma.
El gobierno de La Libertad Avanza no da para más y las costuras de un proyecto político improvisado empiezan a reventar. En lo que ya se configura como un papelón institucional histórico, la jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, puso su renuncia sobre la mesa luego de negarse a acatar una orden directa de Javier y Karina Milei. ¿El motivo? Una escandalosa persecución judicial orquestada desde el Ejecutivo.
Aunque el Presidente, debilitado y aterrado por perder a la única figura que le sostiene la narrativa de la “seguridad”, rechazó la dimisión, el daño ya está hecho: el desgobierno es total y la anarquía reina en las filas libertarias.
La Vendetta Judicial que Detonó la Bomba
Mientras las familias argentinas no llegan a fin de mes, a los hermanos Milei parece importarles una sola cosa: las venganzas personales. El conflicto estalló cuando el Ejecutivo ordenó retirar de forma insólita el pliego de la candidata a jueza María Verónica Michelli.
¿Cuál es el “delito” de esta candidata para el gobierno libertario? Ser la cuñada del periodista Hugo Alconada Mon. Así de burdo y antidemocrático. Bullrich, intentando despegarse del fango, anunció en su cuenta de X que no acompañará este capricho y apeló a su “derecho a la objeción de conciencia”, dejando al descubierto la actitud dictatorial de los ocupantes de Balcarce 50.
El escándalo es tan grave que la Justicia ya tomó cartas en el asunto: el fiscal federal Guillermo Marijuan abrió una investigación penal contra el Poder Ejecutivo por este apriete digno de los peores regímenes autoritarios.
Guerra de Pandillas: “Caputismo” vs. El Clan Menem
Pero la crisis no termina en el Senado. El caso Michelli destapó una verdadera guerra de mafias dentro del propio gobierno. Por un lado, el monje negro del Presidente, el asesor estrella Santiago Caputo. Por el otro, la estructura rancia de los Menem (Martín y Eduardo “Lule”) aliados con el Ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.
- El fuego amigo: Desde el sector de Caputo acusan a los Menem y a Mahiques de tener un “amateurismo político” atroz, exponiendo al Presidente y a su hermana a un papelón público por no saber manejar el control de las vacantes judiciales.
- La respuesta del “Karinismo”: El entorno de “El Jefe” (Karina Milei) minimiza el desastre y acusa a los operadores de querer dinamitarle el poder. “No hay discusión, el pliego se retira”, vociferan desde Casa Rosada, ciegos ante el costo político.
Un Presidente Ausente y Sin Autoridad
Lo que esta crisis expone de manera dramática es que Javier Milei no tiene el control de su propia tropa. La desobediencia pública de Bullrich —quien ya lo había dejado en ridículo semanas atrás al obligar al vocero Manuel Adorni a presentar su declaración jurada de apuro— demuestra que el Presidente es incapaz de garantizar la autoridad en su cadena de mando.
Mientras el oficialismo tiembla, el peronismo, el radicalismo y los bloques provinciales ya adelantaron que van a defender la institucionalidad y votarán a favor del pliego de Michelli en el Senado, propinándole lo que será otra humillante derrota al oficialismo.
La Argentina está en emergencia. Las tarifas asfixian, el hambre crece en los barrios populares y la desocupación golpea las puertas de los trabajadores. Sin embargo, la máxima preocupación de los libertarios hoy es cómo salvarse a sí mismos, censurar jueces y apuñalarse por la espalda. El reloj corre y el pueblo observa cómo el “león” terminó siendo apenas un títere de sus propias internas.