Por Redacción Info del Plata
El ajuste fiscal que ejecuta la administración de Javier Milei encontró en el sistema de salud de los adultos mayores una de sus zonas de mayor desprotección. De acuerdo con el último informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado en conjunto con entidades farmacéuticas nacionales, la canasta de medicamentos más consumidos por los afiliados del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) acumula un aumento promedio del 394,2%.
La cifra adquiere una gravedad dramática al contrastarse con los ingresos previsionales: en el mismo período analizado, la jubilación mínima con bonos compensatorios apenas avanzó un 185,9%. La brecha de más de 200 puntos porcentuales entre el costo de los remedios y los haberes jubilatorios pulverizó la capacidad de compra del sector pasivo, obligando a millones de personas mayores a resignar la continuidad de sus tratamientos médicos indispensables.
El fin de la cobertura total y la estampida de precios
El deterioro del acceso a la salud se aceleró tras las resoluciones oficiales del PAMI que dieron de baja la cobertura al 100% para un centenar de moléculas farmacológicas. Medicamentos de consumo masivo para patologías crónicas como la hipertensión arterial, afecciones cardíacas, diabetes, problemas tiroideos, colesterol elevado y dolencias osteoarticulares dejaron de entregarse de forma gratuita y pasaron a requerir copagos que oscilan entre el 40% y el 70% del valor de venta al público.
Entre los ejemplos más críticos relevados por los colegios farmacéuticos se destacan:
- Antihipertensivos y cardiovasculares: principios activos como el Enalapril, Losartán y Amlodipina registraron incrementos interanuales que superan el 420%, exigiendo desembolsos de hasta $25.000 por caja en farmacias.
- Protectores gástricos y analgésicos crónicos: presentaciones de Omeprazol y combinaciones analgésicas para dolores articulares sufrieron alzas del 450%, siendo retiradas casi en su totalidad de los programas de gratuidad directa.
- Tratamientos respiratorios y broncodilatadores: aerosoles e inhaladores para el asma y la EPOC registraron subas acumuladas de más del 380%, transformándose en artículos suntuarios para una jubilación mínima.
El drama en el mostrador: pastillas partidas y recetas devueltas
Las cámaras farmacéuticas de todo el territorio nacional alertan sobre una postal cotidiana desgarradora: la caída abrupta en la dispensa de unidades prescritas. Ante la imposibilidad de abonar el ticket final, los jubilados optan por comprar una sola caja de las dos recetadas por el médico de cabecera, postergan la compra de remedios secundarios o recurren a la práctica riesgosa de fraccionar y partir comprimidos para estirar la duración del envase.
Profesionales de la salud advierten que la discontinuidad o el abandono de los tratamientos antihipertensivos y anticoagulantes incrementa de forma exponencial los cuadros de accidentes cerebrovasculares (ACV), infartos agudos de miocardio e internaciones de urgencia en guardias hospitalarias colapsadas.
Ajuste previsional como garantía del superávit
La desfinanciación de la cobertura de medicamentos del PAMI no responde a un reordenamiento administrativo, sino a la meta innegociable de sostener el superávit financiero a costa del gasto previsional. Mientras se desregulan las listas de precios de la industria farmacéutica concentrada y se congelan los bonos jubilatorios, el Estado nacional renuncia a su rol de árbitro social, abandonando a cinco millones de adultos mayores a las reglas del mercado libre.